Santa Cruz

San Juan tiene su templo restaurado

La comuna de San José, el Vicariato y la comunidad hicieron posible la obra

El templo de San Juan de Chiquitos, con mucha historia guardada en sus paredes, pasillos, imagenería y joyas sacras, hasta hacen tres años atrás había empezado a deteriorarse, producto de los años que implacablemente pasaban por la edificación jesuítica misional. El testigo mudo de más de 300 años de existencia de diferentes generaciones de juaneños corría el riesgo de desaparecer.

La preocupante situación alertó a pobladores juaneños y a autoridades municipales de San José de Chiquitos, que analizaron la situación y se pusieron manos a la obra para buscar apoyo y financiamiento que pueda ayudar a recuperar el centenario templo con todos sus elementos.

El alcalde, Germaín Caballero Vargas, se propuso hacer todas las gestiones necesarias para poder recuperar el patrimonio, ponerlo nuevamente en valor y convertirlo en un destino turístico que forme parte del circuito misional.

Esfuerzo

Es así que, en un esfuerzo y unión de voluntades, se hizo realidad la restauración. Para ello, el municipio aportó cerca de Bs 1 millón, el Vicariato a cargo de monseñor Carlos Steter, aportó con Bs 30.000 y la comunidad de San Juan puso su parte en materiales de construcción, especialmente madera valorada en Bs 300.000.  El Plan Misiones tuvo su parte en la ejecución del proyecto restaurador dejado por el arquitecto Hans Roth y mejorado, adecuado y ejecutado por el arquitecto Marcelo Vargas.

También se destacó el trabajo de los alumnos de la Escuela Taller de San José, que tuvieron a su cargo el delicado y complejo trabajo de restaurar las imágenes, el retablo y otros objetos antiguos.

El alcalde Caballero y el obispo Steter, expresaron su satisfacción durante el acto de entrega del trabajo

“Guardé durante años dos arrobas y media de joyas del templo”
Arnulfo Mendoza – PATRICIO, EX AGENTE MUNICIPAL, EXCORREGIDOR Y ECÓNOMO DE LA IGLESIA –

Tras la inauguración del templo remodelado de San Juan de Chiquitos, uno de los más alegres entre los pobladores del lugar era don Arnulfo Mendoza, entre los incansables impulsores de la obra de restauración.

¿De qué año data la construcción de este templo?

Se fundó en 1699 y sus creadores fueron los padres jesuitas Juan Bautista Zea y Juan Patricio Fernández, a orillas del río Copoco y fue llamado así por los indios morotocos que habitaban el lugar.

¿Qué lo motivó para impulsar la restauración?
Desde que tenía 20 años, ahora tengo 72, soñé, como otros vecinos, con tener una iglesia bonita, bien pintadita salvando la que se estaba cayendo poco a poco por el pasar de los años.

¿Quiénes cuidaban del patrimonio de la iglesia en ese tiempo?

Lo cuidaba mi persona porque el monseñor José Rosenhamer, vicario de Chiquitos, me nombró ecónomo de la iglesia cargo que ocupé por muchos años.

¿En qué consistía ese patrimonio?

Consistía en cáliz, candelabros,  cruces, campanillas de las que usan los monaguillos, tenas, incienso y otros objetos que habían sido elaborados en oro y plata, en su totalidad.

¿Cuántas piezas forman este conjunto de bienes?
Comprende unas 40 piezas que llegan a pesar aproximadamente dos arrobas y media que yo estuve cuidando durante muchos años

¿Por qué demoró tanto la restauración?
Tocamos la puerta de muchas autoridades, de muchas instituciones y nadie nos atendía pese a que el proyecto estaba hecho por el arquitecto Hans Roth, que restauró otros templos jesuíticos.

¿Cómo lograron ser escuchados?
El alcalde de San José nos atendió y junto con el Vicariato de Velasco la obra se hizo realidad.

¿Hay otros beneficios?
Sí, en esta gestión hemos logrados muchas cosas. Ahora desde la soledad de mi tapera, desde mi hamaca o trabajando en mi hacienda, puedo hacer trámites en la capital, pues hasta teléfono celular nos han puesto en el pueblo