Análisis

SALVAR EL PLANETA TIERRA

“La cumbre de Río+20 no será en uno de los mejores ambientes, pues, el mundo está soportando crisis económica, crisis ambiental y una creciente crisis social”, palabras de la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, poco antes de iniciarse la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, también llamada Cumbre de la Tierra Río+20, que arrancó este miércoles, con el objetivo de “trabajar simultáneamente por el desarrollo económico, la protección del medio ambiente y el progreso social”. Pues las perspectivas para el crecimiento y el empleo son inciertas; el planeta se está calentando rápidamente; en demasiadas sociedades la brecha entre ricos y pobres se está ampliando y las tensiones se están volviendo más violentas, precisó madame Lagarde, y concluyó con este juego de palabras: “Debemos generar un círculo virtuoso y evitar un círculo vicioso”. Este mensaje realista llega a Bolivia, precisamente cuando se juntan todo los problemas señalados por la Gerente del FMI. Veamos:

1.         La macroeconomía boliviana sigue boyante sobre la industria extractiva. Pero no sabemos hasta cuando se mantendrá esta bonanza que ha desembocado en una seria tensión social entre los trabajadores asalariados, los cooperativistas y los campesinos originarios. El gobierno no atina a “evitar este círculo vicioso”. La industria textil perdió su impulso desde que la administración masista decidió prescindir de la  imperialista ATPDEA que otorgaba especiales ventajas a la exportación de manufacturas bolivianas. La ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, sostiene la feliz esperanza de que los potenciales mercados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), sustituirán con éxito el mercado norteamericano al que exportaba la textilera privada AMETEX. Las opiniones más autorizadas saben que el gobierno es un mal administrador y, por añadidura, prevén que el mercado de la ALBA no garantizan los volúmenes de lo que fue la demanda norteamericana.

2.         La crisis ecológica: Los nevados andinos están retrocediendo. Las selvas amazónicas son invadidas por los depredadores madereros y cocaleros. La preservación del medio ambiente, el desarrollo sostenible, la economía verde, difícilmente conjugan con nuevas prospecciones petrolíferas y otros objetivos del desarrollismo acelerado en el que, con mayor o menor intensidad están empeñados todos los países. ¿Qué va a plantear el Sr. Presidente  Evo Morales, en Río, si él ha dicho y redicho que la carretera por la reserva natural del Isiboro-Sécure se va a construir pese a quien pese? ¿Dónde quedaron las proclamaciones seudoreligiosas sobre la adoración a la Madre Tierra?

3.         Los conflictos sociales están provocando “tensiones cada vez más violentas”, dijo Lagarde. Pues en Bolivia cada día hay más bloqueos y manifestantes de un bando u otro. Los conflictos más inmediatos los tenemos en el sector minero, como hemos apuntado más arriba, y en la IX marcha de los campesinos originarios de tierras bajas, enfrentados por el propio gobierno con otros campesinos “multiculturales”. ¿La Cumbre de Río+20 aportará la mágica solución a estos y otros conflictos?

Madame Lagarde vino a decir que estamos hartos de pomposas declaraciones que luego no se cumplen. En resumidas cuentas. O los que gobiernan las naciones, y todos los que lucramos de la Creación (con mayúscula) no cuidamos de ese regalo de la Divina Providencia, o el planeta Tierra se hará inhabitable.