Análisis

Nataly Carrasco: “Sacerdotes, pescadores digitales del siglo XXI”

Dios ya no habla en nuestro mundo; ¿está callado? Aparentemente esta es la pregunta que todos se hacen estos días de pandemia en la que como en tiempos de Moisés nuevamente una sombra de muerte amenaza a la humanidad está vez no a los primogénitos sino a nuestros mayores, abuelas y abuelos, raíces de la historia de todos los pueblos.
¿Pero será cierto que Dios ha callado? Quizás la pregunta que deberíamos hacernos es si queremos escuchar a Dios.
Corremos el riesgo de perder más que la vida, el desánimo, la angustia, el temor generalizado y latente es un mal que afecta a todos. Es por esa razón que muchos sacerdotes bolivianos, al igual que otros en el mundo entero, se han dado a la tarea de ser cada vez más creativos para llegar a sus comunidades utilizando la tecnología y las redes sociales.
Así como Pablo mandaba cartas a las primeras comunidades cristianas para infundirles fe y esperanza, estos días de Coronavirus, sacerdotes católicos del mundo, nuevos profetas del siglo XXI, se dan la tarea de amor de transmitir Eucaristías digitales, adoraciones al Santísimo, cadenas de oración incluso formación bíblica a través de las redes sociales.
En la diócesis de El Alto, el Padre José Gallo, párroco de la iglesia Don Bosco, noche a noche celebra la santa eucaristía en atención a las peticiones de todos los feligreses que a través de las redes sociales le piden oración. Concluye la celebración contando un cuento con el que pretende dar esperanza y fortalecer la fe de la comunidad.
Por su parte, el padre Nicolás Torres, párroco de la iglesia San Pio X, también de la urbe alteña, propicia momentos profundos de oración a través del rezo de Laudes, ángelus y el santo Rosario que se transmiten en vivo desde la página de Facebook de la mencionada parroquia.
El padre Martín Peralta, desde el santuario de la Virgen de Schoenstatt en la ciudad de La Paz, invita a los fieles a profundizar sus conocimientos y fortalecer su fe, a través de un estudio bíblico, que consiste en ver un capítulo por día de la serie “La Biblia” que después él comenta dando respuesta a las interrogantes que le hacen los laicos mediante WhatsApp y que él difunde a través de YouTube.
Pero la tecnología no es el único medio que utilizan los sacerdotes para llegar a los fieles, el padre Miguel Zabala, en el afán de que los feligreses puedan recibir la palabra de Dios todos los días, transmite la santa eucaristía utilizando como único medio un megáfono en Humanata, una de las regiones más distantes de la diócesis de El Alto y en la que por ende la tecnología no llega a todos.
Estos son solo algunos ejemplos de los millones de servidores del Señor que a ejemplo de los primeros seguidores de Jesús siguen llevando el evangelio a todos los rincones de la tierra y del corazón humano, lanzando las redes ahora desde la tecnología para demostrarnos que Dios no ha callado, sino que nos habla a través de ellos.
Quien pensaría que cuando Jesús le dijo a Pedro que sería pescador de hombres, este legado llegaría hasta los nobles y valientes pescadores digitales de nuestros días, sacerdotes que incansablemente llevan evangelio tendiendo redes de amor, fe y esperanza.