Cochabamba

Rearmarán, con los escombros, la nave central del templo de Tarata

Los escombros que quedaron de la desmoronada nave central del declarado monumento nacional, Templo San José de Tarata, serán recogidos cuidadosamente para volver a ser acomodados en su lugar, cual si fuesen piezas de un rompecabezas.

Ese “trabajo de hormiga” será asumido, entre otros profesionales, por el arquitecto Mario Moscoso, quien ya solicitó que no se realice un “levantamiento indiscriminado de los escombros” que quedaron en el piso del templo, debido a que algunos todavía pueden servir para rearmar la nave central.

Moscoso, junto a una comisión compuesta por miembros de la Gobernación, Alcaldía, Arzobispado y el Colegio de Arquitectos de Cochabamba recorrieron el área dañada de la estructura y determinaron que provisionalmente se construya un andamiaje valorado en unos 15 mil dólares.

Se trata de un armazón desmontable -constituido por tablas o planchas metálicas y tubos- que se levanta provisionalmente bajo un techo o adosado a una pared para subir a lugares altos y poder trabajar en su construcción o reparación, pintar paredes y demás.

La instalación de la estructura demorará al menos 20 días y se necesitará a más de una decena de obreros en acción.

En caso de que la nave central del templo San José de Tarata siga cediendo, el andamiaje sostendrá todos los restos y ni obreros o feligreses resultarán afectados.

“Esa especie de escudo metálico evitará nuevos desmoronamientos”, detalló el arquitecto que conformó la comisión Mario Moscoso.

PRÓXIMOS TRABAJOS Los trabajos de instalación de andamiajes aún no iniciaron, sin embargo de forma paralela, el arquitecto Moscoso realizará esta semana una evaluación del monto económico total que se necesita para refaccionar el templo San José de Tarata en su integridad.

El trabajo durará al menos dos días, pero la elaboración de un proyecto integral de refacción puede prolongarse hasta tres meses.

Por otra parte, está prevista la refacción de la Virgen Inmaculada y su niño, una imagen que resultó gravemente afectada tras la caída de la nave central.

De momento, el sacerdote del templo ofrece misas con normalidad, pero alejado de la nave central.

Tampoco se ha restringido el ingreso de los feligreses.