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“Que no nos quiten lo que es nuestro, recuperemos nuestro honor” – Te Deum, 6 de Agosto

Te Deum 6 de Agosto en Sucre 2019
SOLEMNE TE DEUM, 6 DE AGOSTO, “FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN”

El Solemne Te Deum del 6 de agosto tuvo lugar en la Catedral Metropolitana y Primada de Bolivia a las 8:00 h. La  celebración fue presidida por el Arzobispo de Sucre, Primado de Bolivia, Mons. Jesús Juárez Párraga y concelebrada por Mons. Adolfo Bittschi junto al presbiterio Diocesano de la capital, acompañados por Autoridades, Políticos, Movimientos, Instituciones de la Iglesia, Unidades Educativas y pueblo de Dios en general.

En la homilía el Arzobispo manifestó su tristeza al ver que por octava vez en diez años los actos centrales del 6 de agosto se realizan lejos de la capital: “…causó dolor y decepción en todo el Pueblo chuquisaqueño el que no se respete la historia y la tradición de celebrar los actos cívicos en el lugar donde se recuperó la dignidad y la libertad, la capital del Estado Plurinacional. Hermanos, que no nos quiten lo que es nuestro. Recuperemos nuestro honor y nuestra dignidad. Seamos valientes y nuestras Autoridades exijan lo que es constitucional”.

HOMILÍA
FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN

Distinguidas Autoridades aquí presentes;

Queridos Hermanos Obispos, presbíteros, diáconos y seminaristas;

Hermanas y hermanos de la Vida Consagrada, Institutos Seculares;

Apreciados miembros de los Movimientos Apostólicos y Asociación de Fieles;

Saludo también a los medios de comunicación que difunden esta celebración.

Nos reunimos en esta Catedral Primada de La Plata, testigo de la fe católica de nuestro pueblo, de sus autoridades y de trascendentales años de historia Patria. Con gran fervor cívico y sentimiento de Patria, nos unimos con esta Eucaristía para conmemorar los 194 años de independencia de nuestra amada Bolivia. Sucre ha sido la cuna de las luchas independentistas, y ciudad del primer grito libertario y espacio donde se creó la República, firmándose el Acta de la Independencia.

Causó dolor y decepción en todo el Pueblo chuquisaqueño el que no se respete la historia y la tradición de celebrar los actos cívicos en el lugar donde se recuperó la dignidad y la libertad, la capital del Estado Plurinacional. Hermanos, que no nos quiten lo que es nuestro. Recuperemos nuestro honor y nuestra dignidad. Seamos valientes y nuestras Autoridades exijan lo que es constitucional.

Hoy celebra la Iglesia universal la fiesta de la Transfiguración de Jesucristo. Por ello, por doble motivo nos acercamos a Dios: Por las fiestas patrias y por darnos en la transfiguración de Cristo, un anticipo de nuestra propia transfiguración que se nos concederá cuando contemplemos a Dios cara a cara.

TRANSFIGURACIÓN

En la proclamación del Evangelio de Lucas se nos presenta un episodio central en la vida y ministerio de Jesús: la transfiguración que es el anticipo de su pasión y muerte, pero también de su gloriosa resurrección.

El Monte es para los cristianos el lugar de oración, donde el hombre se encuentra íntimamente con Dios. Subir al Monte y experimentar la transfiguración y descender para transformar nuestra sociedad, exige valentía, coraje y decisión. Reflexionemos sobre esta realidad de la vida de Jesús de Nazaret, contemplando los personajes que le rodean:

Jesús, Pedro, Juan y Santiago

Jesús es el centro con su luz resplandeciente; Pedro, Juan y Santiago son los discípulos elegidos para vivir esta experiencia transformadora y nunca olvidaron este acontecimiento divino porque fueron testigos oculares de su grandeza y escucharon la voz del cielo: “éste es mi Hijo, muy querido, escúchenlo”. El deseo expresado por Pedro de hacer tres tiendas para seguir gozando de esta felicidad, debe concretarse en cambiar la realidad donde transcurrió su vida cotidiana.

La luz resplandeciente de Jesús transfigurado es la verdad, la transparencia y el horizonte que debe guiarnos. Esta verdad, se enfrenta con la mentira y las medias verdades que nos llevan a la desconfianza y a la división entre hermanos. En este proceso electoral todos los que buscan el poder político, digan la verdad. Que sus propuestas respondan a las necesidades y aspiraciones reales de los ciudadanos y al bien de la Patria. Destierren la demagogia y el prebendalismo que son humillantes.

Moisés y Elías

La aparición de Moisés representa la ley y Elías a los profetas. La ley es necesaria y su observancia permite una sociedad segura y libre. Pero toda ley, antes de ser promulgada, debe ser consensuada, para no ser resistida. Las leyes humanas, no pueden ignorar la ley natural y los principios universales. Todos los servidores públicos deberían ser ejemplos y modelos en el respeto a la Constitución, a las decisiones del pueblo y el cumplimiento de las leyes en bien de la población.

Los profetas siempre son la voz de Dios a su pueblo. Es una voz que anuncia y denuncia. Anuncia siempre la dignidad de la persona humana, imagen y semejanza de Dios, fuente de sus derechos y deberes; anuncia el Reino de amor, justicia y paz; impulsa los principios del bien común, la solidaridad y la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas. Pero también, denuncia todo lo que se opone al plan de Dios y lo que niega la dignidad humana, lo que vulnera sus derechos y lo que destruye. Recordemos que todo bautizado tiene la tarea de ser profeta, “hoy”.

DESAFÍOS…

Para nosotros, ¿qué significa subir al monte, experimentar la transfiguración y descender para transformar luego de haber oído la voz de Dios “este es mi Hijo, muy querido, escúchenlo?

En primer lugar, requerimos de hombres y mujeres que defiendan la justicia, la libertad, la verdad, la cultura y, sobre todo, la vida desde su concepción hasta la muerte natural, que condenen toda clase de violencia y que luchen por una cultura de paz, ya que ésta es un don de Dios y una tarea para nosotros.

En segundo lugar, ante el imperativo de una conversión personal, estamos convocados a emprender un camino de transfiguración individual. Nos preguntamos, ¿cuánto estamos dispuestos a perder, para que mi prójimo gane?; a morir, para que otros tengan vida?; a luchar por la justicia, aunque seamos perseguidos?; a ser misericordiosos, perdonar y buscar la paz social, aunque seamos injuriados?; a servir con alegría, en vez de buscar ser servidos?; a sacrificar nuestros privilegios e intereses personales y partidarios por el bien común de nuestra Nación?

En tercer lugar, vivir nuestra vocación misionera y profética en la realidad actual. Pedro expresó lo gratificante y lo bueno que es estar con Dios, olvidando las tareas que dejaron antes de subir al monte. Como Jesús, que decide bajar del monte y subir a Jerusalén para entregar su vida en la cruz a fin de que todos tengan vida, no podemos permanecer indiferentes porque necesitamos nosotros recorrer el mismo camino y como transfigurados insertarnos en la realidad en la que vivimos y ser para ella sal, luz y levadura. También despojarnos del hombre viejo y revestirnos del hombre nuevo, como nos exhorta San Pablo.

Hermanas y hermanos venerar y amar a la Patria no sólo es participar en actos cívicos o religiosos. Es mucho más que cantar con fervor nuestro himno o izar con gran reverencia nuestros símbolos patrios, las banderas. Es defender nuestra dignidad; es custodiar nuestra soberanía territorial; es respetar nuestras etnias, aún las más pequeñas; es proteger ecológicamente nuestros recursos naturales; es saber administrar sabiamente la economía y gobernar con honradez; es practicar la justicia en favor de todos, sobre todo, de aquellos que no tienen con qué pagarla.

El Señor de la Vida y de la Historia bendiga nuestra Patria, a sus gobernantes y especialmente a todos lo que nos encontramos aquí reunidos en la misma fe.

Que con la fuerza del espíritu caminemos por las sendas de la vida del bien y la bendición. “Feliz la nación cuyo Dios es el Señor” y le damos gracias, por nuestra amada Nación.

Bolivia, ¡Felicidades en tu día!

Sucre, 6 de agosto de 2019

Mons. Jesús Juárez Párraga, sdb.

Arzobispo de Sucre – Primado de Bolivia

 

[Fuente: CENACOM]