Análisis

¿Qué necesidad hay de hacer periodismo irresponsable?

A raíz del reciente escándalo de la denuncia de “Paulino” el joven misionero “boliviano” que ha denunciado haber sido víctima de abusos en la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol manifestamos lo siguiente:

Nuestra Iglesia Madre, nuestros pastores, ante el desconcierto inicial de la noticia, decidieron actuar según el mandato bíblico que nos dice claramente “Infórmate antes de hablar…” (Eclesiástico 18,19a) puesto que quien no informa bien, desinforma, quien se pronuncia sin saber, puede estar cayendo en imprudencia y hacer daño.

En respuesta, un medio de comunicación boliviano reclamó mediante titular el silencio de nuestros pastores, como Iglesia boliviana, ¿por algo que sucedió en otra latitud del mundo (en Kenia para ser más precisos) y porque el aludido dijo ser boliviano y cochabambino? Cabe mencionar que esos datos fueron desmentidos por el mismísimo implicado en la denuncia, lo cual mina la credibilidad de la fuente.

En una nueva arremetida del medio de comunicación boliviano lanza un titular “La misión religiosa acusada tiene una sede en Santa Cruz” y luego el primer párrafo de la noticia hace referencia a: La comunidad misionera de San Pablo Apóstol (MCSPA, por sus siglas en inglés). Al respecto con un simple “clic” en internet se accede a la información PÚBLICA de que la citada misión es una organización caritativa de ayuda a los más pobres del mundo, pero en ninguna parte de la página web de esa misión: http://mcspa.org/our-missions/ se menciona sede en Santa Cruz ni en Bolivia. Nuevamente la credibilidad de la fuente se complica.

Acá cabe la pregunta: ¿Qué interés hay detrás de quien se está haciendo responsable de redactar y difundir este tipo de noticias? No haremos más especulaciones ya que cada quien es responsable y consciente de sus acciones, y nosotros creemos que, de todo lo que hacemos, daremos cuenta a nuestro Creador.

Como miembros de la Iglesia, nuestra respuesta/propuesta es la de poner en práctica las verdades evangélicas: Hagan todo lo posible para vivir en paz con todos. Hermanos, no se tomen la justicia por su cuenta, dejen que sea Dios quien castigue, como dice la Escritura: Mía es la venganza, yo daré lo que se merece, dice el Señor. (Romanos 12,12-21).

Por otro lado expresamos nuestra tristeza, e imploramos por el o los responsables de este tipo de desaciertos, puesto que, duras son las advertencias que Jesús hace: Mejor sería que lo arrojaran al mar con una piedra de molino atada al cuello, antes que hacer caer a uno de estos pequeños. Cuídense ustedes mismos (Lc 17,2-1).

Estimados colegas periodistas y difusores de noticias, si no somos practicantes de la Fe Católica, por lo menos recordemos lo que nos enseñaron en la universidad: obrar con prudencia ya que la ética y la presunción de inocencia, hasta que se demuestre lo contrario, son parte esencial del oficio periodístico. Nadie tiene garantía de mañana, a todos, absolutamente a todos, nos tocará dar cuenta de lo que hemos hecho en el Día Final, cuando lamentablemente ya no habrá vuelta atrás.