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¡Que la racionalidad se imponga a la intransigencia y la violencia! Comunicado de la CEB

A continuación transcribimos el comunicado de la Conferencia Episcopal Boliviana intitulado: 

Por un diálogo responsable, con verdad y justicia

“Pónganse de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes” (I Cor 1, 10)

La Secretaría General de la Conferencia Episcopal Boliviana, preocupada por los conflictos crecientes en el país y las resistencias para entablar un diálogo verdadero, hace un urgente llamado a dirigentes y autoridades nacionales a extremar sus esfuerzos para alcanzar acuerdos consensuados y duraderos basados en la verdad y la justicia.

A las partes en conflicto les exhortamos con la Palabra de Dios: “Les ruego, hermanos, en el nombre de Cristo Jesús Nuestro Señor, que se pongan de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes…” (I Cor 1, 10)

Consideramos legítima y justa la aspiración de todos los trabajadores a una jubilación digna y suficiente, en consonancia con la Constitución Política del Estado Plurinacional, las instancias internacionales de Derechos Humanos y la Doctrina Social de la Iglesia, sin embargo este objetivo tiene que lograrse en el marco del bien común y por medios pacíficos.

En esa perspectiva, animamos a los dirigentes de los trabajadores y a las autoridades del Gobierno Nacional a esmerarse en un diálogo sincero y constructivo, a fin de garantizar el logro y la aplicación progresiva de ese derecho con las condiciones materiales que lo hagan viable y sostenible en el tiempo.

Lamentamos que el conflicto y la confrontación de fuerzas se hayan vuelto medios habituales para hacer valer los argumentos de una y otra parte y que, lejos de aportar verdaderas soluciones, alimentan la espiral de violencia, hacen peligrar la paz social en el país y afectan el derecho al libre tránsito de todos los ciudadanos.

¡Que la racionalidad se imponga a la intransigencia y la violencia! La ciudadanía demanda de autoridades y dirigentes que se pongan de acuerdo por el bien de todos, dejando de lado actitudes cerradas y arrogantes, flexibilizando posiciones y buscando una solución acorde a las posibilidades reales del país. Sólo así lograremos una sociedad justa, construida mediante la paz y el respeto mutuo.

En esta semana dedicada a la oración por la unidad de los cristianos y en vísperas de la Fiesta de Pentecostés, con la esperanza de que pronto se restablezca un diálogo responsable, oramos a Dios Padre de todos para que por medio de su Hijo Jesucristo, envíe su Espíritu de unidad y sabiduría a los que están llamados a entenderse.

Secretaria General

Conferencia Episcopal Boliviana

La Paz, 15 de mayo de 2013