Sucre

“¿Qué debo hacer, Señor?” – Reflexión desde Sucre

Casa del Pobre de Padilla en construcción

El libro de los hechos de los apóstoles (lectura del día), recuerda esta pregunta que hace Pablo cuando el Señor de la Vida se le presenta en el camino a Damasco. Citamos esta experiencia porque la Gracia de Dios siempre encuentra el momento preciso para manifestarse en el camino de nuestra vida y habremos de ser agradecidos ante esta maravilla que quizá otros también testifican, pero no perciben aquello que Dios comunica.

“Levántate, sigue a Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer”. Como siempre Dios no se va con vueltas de amor adolescente, es directo, es profundo, es exigente. Gracias a la obra del Espíritu Santo en las gentes de buena voluntad, el Arzobispado de Sucre ha llegado a ser heredero de la obra educativa “Colegio Boliviano Alemán Cardenal Maurer”; de seguro que así como a Pablo en medio de sus proyectos, Dios golpeó el rumbo de la vida del Cardenal Maurer y le señaló que donde ha de ir la tarea evangelizadora, es también la escuela.

La obra del Colegio Alemán progresivamente ha ido dando sus frutos, no solo por los grandes estudiantes que pasaron por sus aulas, sino también porque los frutos que trae el trabajo en este centro no sólo han quedado en la ciudad sino que también, hace poco, han llegado al interior de nuestras provincias, para contribuir con un poco de piedra y arena a coadyuvar a una vida más digna para, quienes arrinconados por el egoísmo y el olvido, han quedado no solo sin trabajo, sino también sin techo.

Cómo podrán evidenciar, la obra, asumida en su construcción por el colegio Boliviano Alemán C.M, va tomando cada día más forma, se va concluyendo, con la Gracia de Dios. Pronto los más pobres y sin techo de este territorio podrán ser albergados en sus nuevas instalaciones. TODO GRACIA DE DIOS; pero Dios hoy más que nunca nos recuerda a todos las palabras dirigidas a Pablo: “LEVÁNTATE …. AHÍ TE DIRÁN LO QUE HAS DE HACER”.

Sí, no nos quedaremos contemplando la obra, es necesario levantarse de la comodidad de sólo financiar, sino también atreverse a ir al encuentro y conocer por el mismo Jesús que nos habla en ellos qué debemos hacer. Qué debemos hacer para contribuir a una vida digna no solo por el techo, sino también por el trato, por la compañía, por la presencia de la Iglesia junto a estos nuestros hermanos en mayores condiciones de fragilidad.

A sus oraciones nos encomendamos para continuar con esta obra: “La Casa del Pobre”. Que sea nuestra fuerza el Espíritu de Jesús, que sea nuestro trabajo lo que sus contribuciones nos permitan dar. Que sea nuestra vida y la de quienes transitan por nuestros centros educativos, presencia de Dios que está dispuesta a salir, escuchar y obrar según lo que Dios en ellos nos diga.

Bendiciones siempre.

A continuación algunas imágenes de cómo va quedando esto que será “La Casa del Pobre”, municipio de Padilla, Parroquia San Juan Bautista :

 

[FuenteRené Torres (CEAS)]