Santa Cruz

Padre Juan Kurahashi evangeliza 36 años en la Arquidiócesis de Santa Cruz

Juan Kurahashi, más conocido como padre Juan nacido el 8 de marzo de 1937, en Yokohama, Japón, ingresó a los 14 años al seminario para ser sacerdote. Llegado a Santa Cruz de la Sierra el 22 de ferbrero de 1980.

Mons. Jesús Juárez, quien fue su compañero de aula en los cursos para sacar la licenciatura en Teología Pastoral, en Roma por 1977; le contó acerca de la necesidad de un sacerdote japonés en Bolivia debido al crecimiento de la comunidad nipona, y es así que en 1980 llega a Santa Cruz. Actualmente es sacerdote de la iglesia de Equipetrol.

“Me apasionaba la vida de los padrecitos”, indicó el padre Juan. Expresó que vive feliz en Bolivia, pues la genete es hospitalaria y afectiva de distintas formas.

Acerca de tener un papa latino expresa alegría porque resalta la humildad y sencillez que demostró y demuestra a los fieles. Un ejemplo que pone es lo que oyó por las calles de Argentina, que viajó en octubre pasado para “antender  a la comunidad japonesa, porque en Argentina no hay sacerdotes de esta nacionalidad”; decir que Papa Francisco siempre andaba en bus o metro, “el papa es una persona que está a nuestra misma altura”.

Respecto a la Iglesia Boliviana, dice admirar la fe y unidad de iglesia en la Arquidiócesis de Santa Cruz, pues existe un número grande de los sacramentos recibidos por los fieles, sean bautizos, confirmaciones. Además resaltó que “para el millón y medio que existen en Santa Cruz hay 150 sacerdotes, y cada uno atiende a 10 mil fieles”.

Padre Juan se dirige a los jóvenes diciendo: “Solo hay una felicidad en la vida; amar y ser amado”. Por eso los jóvenes de hoy tienen que tener este deseo de servir al prójimo, con tanto egoísmo en el mundo se debe aprender que nuestro corazón no puede ser feliz solo con cosas materiales.