Cochabamba

P. Crispín Borda y su emotivo testimonio vocacional al Papa Francisco. #PapaenBolivia

Durante el encuentro con el clero, la vida consagrada y los seminaristas de Bolivia; el Santo Padre escuchó tres testimonios vocacionales, uno de ellos fue del sacerdote diocesano cochabambino P. Crispín Borda Gómez.

El Pbro. Crispín Borda es Rector del Seminario Mayor Arquidiocesano San Luis y anteriormente trabajó en las comunidades rurales andinas de la Iglesia de Cochabamba, es por esta sacrificada labor que fue elegido para brindar brevemente la narración de su vida en el Camino del Señor.

TEXTO COMPLETO DE SU TESTIMONIO

Apreciado Papa Francisco.

Queridos Pastores, Hermanos Sacerdotes, Diáconos, Religiosas, Religiosos y Seminaristas.

Cuando cruzaba de la cabecera del Valle (Tapacarí) mi tierra querida hacia el trópico por la ciudad de Cochabamba, encontré a dos jóvenes paisanos míos que iban al curso vocacional en la Casa del Catequista CADECA., ahí me presentaron al Señor Resucitado leyendo el Evangelio de Marcos 3, 13-14 “…Llamó a los que Él quiso… para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar…”

Yo dejé todo: terreno, casa y familia porque esa expresión de ternura: Ven, Quédate y Anda, era el regalo más precioso para mí. Agradezco infinitamente al Señor su mirada de amor y misericordia, porque se fijó en mí, un pobre campesino, y me regaló la vocación del sacerdocio que produjo un cambio de 180 grados(no sé si Él se enamoró de mí o yo de Él, pero hasta ahora estamos muy seducidos), lo siento tan cerca y presente en este servicio espiritual, humano y pastoral, incluso en los momentos más difíciles de la vida, siempre suena su voz en mi interior “No tengas miedo que yo estoy contigo para protegerte”.

En este servicio pastoral, pasando por las Parroquias, Vicarías y ahora en el Seminario doy gracias a Dios por mis Pastores, por mis Hermanos Sacerdotes, de manera particular, a los Misioneros y Comunidades Eclesiales de Base de la zona Andina, catequistas, niños, jóvenes, ancianos y Autoridades originarias y ahora, a mis hermanos seminaristas porque nunca me dejaron solo sino que siempre trabajamos en equipo, ellos salieron a mi encuentro, me acogieron, nos conocemos y me enseñaron que siempre tenemos que estar juntos, ser juntos y hacer juntos, ya que si esto es la acción pastoral será siempre hacer comunidades cristianas. Llegar a todos para que nuestras comunidades sean humanas, comunidades de fe, comunidades de culto que transformarán su entorno y serán comunidades llenas de vida, de esperanza, de fe y de caridad.

Termino pidiendo a Dios como Lacordaire Dios mío ¡qué vida! “Vivir en medio del mundo sin desear sus placeres. Ser un miembro de cada familia y no pertenecer a ninguna. Participar de todos los sufrimientos. Penetrar todos los secretos. Sanar todas las heridas. Ir de los hombres a Dios para llevarles sus oraciones. Volver de Dios a los hombres para traer el perdón y la esperanza. Tener un corazón de fuego para la caridad y un corazón de bronce para la castidad. Enseñar y perdonar; consolar y bendecir siempre… Dios Mío ¡Qué vida! Y es la tuya ¡Oh sacerdote de Cristo!”

A nuestra Madre Santísima que siempre ore por nosotros aún en la hora de nuestra muerte.

Amén. Así sea.

CRISPÍN BORDA GOMEZ
SACERDOTE DIOCESANO DE LA ARQUIDIÓSESIS DE COCHABAMBA- BOLIVIA.

RECTOR SEMINARIO MAYOR ARQUIDIOCESANO “SAN LUÍS”.