Internacional

Obispos de Argentina abren la plenaria e invitan a la fraternidad

La 109ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) inició este martes en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, situada en la ciudad de Pilar, con una misa presidida por el arzobispo de Santa Fe y presidente de la CEA, monseñor José María Arancedo.

Allí pidió orientar la justicia a la reconciliación para abrir el camino hacia “la concordia, la fraternidad y la amistad social, tan necesarias en la vida y el futuro de toda comunidad”, y propuso que el Año Santo de la Misericordia convocado por el papa Francisco, sea un tiempo propicio para “despertar la conciencia a veces aletargada ante el drama de la pobreza, del pobre, del que sufre”.

“Es un desafío -añadió- para entrar más de lleno en el corazón social del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina, los preferidos del Señor. Tenemos que vivir esta verdad del evangelio con la libertad y la exigencia de una palabra, que nace en el amor de Dios y busca el bien integral del hombre”.

En el segundo día, algunos miembros de la Comisión Episcopal de Ministerios han presentado el tema de la Formación en los Seminarios. Y también las nuevas Líneas Pastorales que llevará a cabo el episcopado argentino, durante el presente período. Así como en el bicentenario del 2016 la invitación a los fieles para pasar a ser simples ciudadanos a ciudadanos responsables.

En el marco de las actividades que la CEA desarrollará hasta el sábado, cuando concluye la plenaria, los participantes visitarán en la localidad de Claypole, el Pequeño Cottolengo de Don Orione, iniciativa que el santo ideó personalmente durante su estadía en Argentina, entre 1934 y 1937, y que este año coincide con la colocación de la primera piedra.

Además, con motivo de los 75 años de la muerte del santo italiano, los obispos argentinos celebrarán una misa en el santuario donde se conserva la reliquia de su corazón.

Símbolo de la relación especial entre Don Orione y Argentina, es la imagen puesta en su honor en la basílica de Luján, el principal santuario mariano del país, con la inscripción “Padre de los pobres y benefactor de la humanidad adolorada y abandonada”, indicó la oficina de prensa de la Obra de Don Orione en un comunicado enviado a ZENIT. La Conferencia Episcopal Argentina con un decreto hizo obligatoria la memoria litúrgica de San Luis Orione para la Iglesia en el país.