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OBISPO RECUERDA EN SU DÍA QUE ABUELOS NECESITAN CARIÑO Y GRATITUD

(Buenos Aires) Al celebrarse hoy en distintas partes del mundo el Día de los Abuelos, el Obispo de Gualeguaychú (Argentina), Mons. Jorge Eduardo Lozano, señaló que los padres de nuestros padres necesitan cariño, gratitud y ternura por parte de sus familiares.

En su columna semanal del diario Crónica titulada “Viejos son los trapos”, el Prelado hizo una reflexión sobre esta celebración instituida para el 26 de julio por celebrarse el día de San Joaquín y Santa Ana, los padres de la Virgen María y abuelos de Jesús.

En el texto señaló que “la familia es lo primero. Y así como es fuente de gran alegría, también lo es de sufrimiento. ¡Cómo sufren ellos (los abuelos) por las peleas de los hijos o los nietos! O por las separaciones de la unión matrimonial”.

“Son momentos en que el dolor los puede cargar de angustia y amargura. No es que a ellos solos les preocupa y no a los de otras edades. Es que ellos no se ‘distraen’ de los asuntos familiares y se quedan horas (o todo el día) masticando angustia”.

Mons. Lozano escribió además que los abuelos “suelen tener también una sensibilidad particular a algunos gestos de desatención, y que a veces pueden tomar como desprecio, aunque no sea ese el sentimiento en la familia. Tienen ‘frágil el corazón’ por la cantidad de años vividos con intensidad. Me lo imagino como a esa camisa gastada en los codos de tanto uso y que se puede romper si no se le trata con delicadeza”.

“Lo otro que también los hace sufrir es el olvido de la sociedad. Un olvido manifestado en la magra jubilación para quien trabajó y aportó toda la vida y ahora no le alcanza para remedios”.

O también, “una sociedad que privilegia el consumo desmedido, y ellos no están entre los grandes gastadores de plata. O una sociedad que banaliza el lugar de la mujer y el varón, mostrándoles en actividades de burla el amor o la fidelidad”.

Mons. Lozano recordó que “un sacerdote muy sabio nos enseñó hace muchos años a unos sacerdotes jóvenes: ‘Los abuelos necesitan poco, pero lo poco que necesitan, lo necesitan mucho’, y nos ponía como ejemplo la visita a los hogares de abuelos”.

“‘Si a uno de ellos le decís que vas a ir el martes a las 17 hs., seguro que el lunes a la tarde ya está esperando ese momento. Y si llegás 10 o 15 minutos tarde, se queda con la preocupación de si te habrás olvidado de ir’”, recordó.

El Obispo también recordó lo que el Beato Juan Pablo II dijo en una carta a los ancianos: honrarlos “supone un triple deber hacia ellos: acogerlos, asistirlos y valorar sus cualidades”.

Mons. Lozano también se refirió a los sacerdotes ancianos, que “han sostenido en su cariño y oración a nuestras comunidades. Nos dan ejemplo de perseverancia en la fe y en el servicio a los hermanos. Tengamos también hacia ellos un afecto cercano y agradecido”.