La Paz

Novena de Navidad 2013

En esta ocasión queremos presentar la novena tradicional de Navidad para poder celerbrarla en comunidad, abriendo el espacio a la fraternidad, la unidad, la familia y valores cristianos.

PRESENTACIÓN

“María respondió al ángel: Yo soy la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra ” (Le 1, 38).

El Año de la Fe convocado por el Papa emérito Benedicto XVI ha sido un tiempo de “especia/ reflexión y redescubrimiento de la fe” para todos los cristianos, especialmente para quienes viven entesta Patria Bolivia:

    oHa fortalecido y afianzado nuestra opción eclesial por los pobres: “Oradas a la fe podemos reconocer en quienes piden nuestro amor el rostro del Señor resucitado: ‘Cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron’ (Mt 25, 40)” (Papa Emérito Benedicto XVI Porta Fidei, N.- 14)

    oUna especial convicción y claridad ha quedado marcada en nuestra historia personal y de miembros de la comunidad viva que es la Iglesia: es Jesucristo el centro de nuestra fe, el motivo de nuestra conversión y adhesión a Él, nuestra vocación de discípulos misioneros y el compromiso definitivo con su Proyecto: el Reino de Dios (Porta Fidei n.-13).

    oNos ha ayudado a valorar nuestra identidad como “buscadores de la fe” (cfr. 2 Tim 2, 22) desde que fuimos niños educados en la fe de nuestros padres y la comunidad parroquial. Ya nadie podrá volverse perezoso en esa misma fe en Jesucristo.

    oFieles a la pedagogía de Dios y a la pedagogía de la Iglesia, cada creyente, cada comunidad y cada familia ha tenido la oportunidad de “volver a recorrer la historia de su fe” en donde se contempla “el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad y el pecado” (Porta Fidei n.-13). Ello nos ha permitido experimentar la misericordia del Padre que sale al encuentro de todos.

    oLas realidades cotidianas de la vida se han revestido de una luz especial en esta oportunidad, sobre todo la alegría y el sufrimiento: “Cuántos creyentes son probados en nuestros días por el silencio de Dios. Mientras quisieran escuchar su voz consoladora. Las pruebas de la vida, a la vez que permiten comprender el misterio de la Cruz y participar en los sufrimientos de Cristo (cfr. Col 1, 24), son preludio de la alegría y la esperanza a la que conduce la fe: ‘Cuando soy débil, entonces soy fuerte’ (2 Cor 12, 10)” (Porta Fidei N.-15).

    oUna gran certeza y una convicción inquebrantable ha atravesado de lado a lado el cuerpo débil y mayormente hecho de devociones “y costumbres” de nuestra fe: “La misma profesión de fe es un acto personal y al mismo tiempo comunitario: ‘Creo’ es la fe de la Iglesia profesada persona/mente por cada creyente… ‘Creemos’, es la fe de la Iglesia profesada por la asamblea litúrgica de los creyentes” (Porta Fidei n.-10).

    oFinalmente la fe que profesa y testimonia el Misterio de Dios en Cristo muerto y resucitado, ha venido a ser LUZ que disipa las tinieblas de la duda, de las crisis, de los desánimos, los cansancios y la lacerante rutina que corroe las intenciones más nobles y elevadas de quienes buscan, de algún modo, renovarse por dentro y por fuera: “Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no reconoce ocaso” (Papa Francisco. Encíclica Lumen Fidei, Roma, 29 de junio de 2013, n.-1).

Por eso, la Iglesia toda canta a la Mujer creyente, la Virgen María que acompaña y anima al pueblo de América Latina y el Caribe, pero especialmente al pueblo boliviano: “Luz de un Niño frágil que nos hace fuertes, esa Luz que un día nos diste en Belén”( Madre de los pobres ). Y un coro valiente de hombres y mujeres que se suman a los innumerables testigos de fe que pueblan los campos de esta tierra que recibió el Evangelio hace más de quinientos años, llenos de convicción y alegría, cantan a una sola voz: “América, despierta, sobre tus cerros despunta la luz de una mañana nueva. Día de la Salvación, que ya se acerca, sobre los pueblos que están en tinieblas ha brillado una gran luz”.

Esta sencilla Novena bíblica de Navidad quiere acciilii.u eso: Jesús es la Verdadera Luz que viene a este mundo y envuelve que su resplandor todos los rincones de nuesha patria y llenar de alegría los corazones de todos y de todas quienes esperan con ansia y espíritu de verdadem conversión esta Navidad 2013.

La Misión Permanente que, con tanto fervor, dedicación y anhelo, lleva adelante nuestra Iglesia en Solivia, sus procesos de evangelización y catequesis, como todo su quehacer pastoral, junto con sus Planes Pastorales y Programas de acción encaminados a una renovación de sus estructuras de trabajo, seguramente recibirán en este Adviento y Navidad los impulsos del Espíritu Santo que harán fecundos sus esfuerzos y profundizarán sus iniciativas de cambio en el espíritu del Evangelio, con la llegada salvadora del EMMANUEL, el Dios-con-nosotros que nos reviste con su carne glorificada y afianza nuestra esperanza en su venida.

Agradecemos de todo corazón y felicitamos a las Hermanas Misioneras de Jesús Crucificado que, desde hace unos 20 años nos regalan esta iniciativa de la Novena Bíblica de Navidad, además de compartirnos el espíritu misionero, alegre, vivaz y el testimonio de una Iglesia floreciente como la que está en el hermano país del Brasil. Que el Gran Regalo de Dios Padre, Jesús de Nazaret, bendiga su presencia en Bolivia y haga cada vez más fecunda su labor y más contagiante su alegría de creer y de amar.

Desde el Área de Evangelización, los Obispos que la integran y los colaboradores pastorales que desde ella buscamos servir a nuestros hermanos y hermanas en la fe de esta Iglesia que peregrina en Bolivia, les deseamos a todos ustedes una Navidad llena de paz y de luz, y un Nuevo Año revestido de promesas de renovación y avances cualitativos en la pastoral.