Análisis

NO SOMOS UN PAÍS COCALERO

Me encontraba muy preocupado tratando de conseguir algunos dinerillos para viajar a Santa Cruz, pues había prometido llevar a mi abnegada comadre Macacha a la decimosexta versión de la Feria Exposición vestida de chola cochabambina, cuando recibí una llamada telefónica procedente de Berlín. ¿Quién podría llamarme desde la capital de ese gran país…?

– ¿Podría hablag con mi sobrino Paulino Huanca, cholo reciente al que antes le llamaba von Paulus…?

– ¡Querida tía Clothilde! Seguramente me llamas para anunciarme una remesa extra con motivo del Día de la Primavera.

– No sobrino, te llamo alagmada porque la televisión eugopea acaba de infogmar que Bolivia es un país cocalego y que anualmente giran en nuestro país 80 millones de dólagues, producto de la cocaína que se fabrica en el país.

– ¡Qué mentirosos son los europeos, tía Clothilde! Bolivia progresa porque el programa “Bolivia cambia, Evo cumple” se sigue realizando.

– No, sobrino Paulino Huanca, hace ya un tiempo que Venezuela no les presta ese dinego.

– Son mentiras que circulan por el mundo capitalista. En Bolivia no vivimos de la cocaína.

– Es que la televisión eugopea ha dicho que el 93,5 por ciento de la coca que produce el Chapare no pasa por el mercado legal.

– Eso es una mentira, tía Clothilde, y si no me crees, siendo yo un viejo periodista, pregúntale a un señor muy serio que se llama Sacha Llorenti y es el Ministro de Gobierno de nuestro país.

– Lo he llamado antes que a ti, y él me ha dicho que todo lo que dice la prensa extranjera sobre Bolivia y el narcotráfico son mentigas.

– Entonces tienes que creer en lo que te ha dicho el ministro italiano, digo boliviano, don Sacha Llorenti.

– También ha dicho la televisión eugopea que un General Sanabria, actualmente juzgado en Miami por introducig cocaína a EEUU, fue funcionario de confianza del Ministro Sacha cuando lo pescaron infraganti…

– ¡Mentira, tía Clothilde, mentira! El General Sanabria sólo fue jefe de inteligencia en la lucha antidroga del Gobierno boliviano.

– No sé qué te han dado para hacerme creer que en Bolivia no se fabrica cocaína, ni tampoco se la vende a buen precio.

– No me han dado nada, tía Clothilde, lo que pasa es que creo que mi teléfono está pinchado y no soy ningún gil para informarte sobre la verdad de las drogas en Bolivia.

– Entonces dime, ¿es mentira que la apertura del Parque Isiboro Sécure ampliará los sembradíos de coca en el Chapare?

– ¡Mentira, tía Clothilde, mentira!