Cochabamba

NO HAY PISTAS DEL AGRESOR DE SACERDOTE EN AIQUILE

A tres días del conflicto suscitado en Aiquile, no hay pistas del guardaespaldas que presuntamente agredió al párroco del pueblo, durante la verbena de la fiesta religiosa en devoción a la Virgen de la Candelaria, y posteriormente protagonizó una balacera junto a dos policías vestidos de civil.

Ayer, el subcomandante de la Policía, Erwin Montaño, quien dirigió el operativo de traslado de los dos policías implicados en la balacera de Aiquile a Cochabamba, informó que en ningún momento, en su estancia en el municipio, conoció sobre la participación de un tercer implicado.

De acuerdo con algunos testigos de la verbena antes de la balacera, en la que dos dueños del local La Habana y el boletero fueron heridos, se registró una pelea campal en la plaza de Aiquile, donde tenía lugar la verbena.

Según los testigos, llegaron tres personas: Alex Alfaro, conocido en el pueblo por su trabajo de guardaespaldas, y dos jóvenes que, posteriormente se conoció, son policías de la Gobernación de Chuquisaca.

El grupo se aproximó al sacerdote para golpearlo. Como varios jóvenes salieron en defensa del religioso, los tres sujetos se marcharon y volvieron armados. Sin embargo, al no encontrar a casi nadie en la plaza se fueron a un karaoke, donde ocurrió la balacera.

“Se habló con todas las autoridades y nadie dijo nada sobre el sacerdote. Se les explicó que los policías cumplieron con su trabajo al rescatar a los policías detenidos”, dijeron.