Santa Cruz

Monseñor Sergio al Cardenal Julio: Gracias por tu testimonio de “Servidor de Todos”

Las primeras palabras del nuevo Arzobispo de Santa Cruz Monseñor Sergio Gualberti han estado dirigidas casi íntegramente al Cadenal Julio. No es para menos. Desde que llegó a Santa Cruz el año 1999 y fue ordenado Obispo Auxliar por Monseñor Julio Terrazas, le ha acompañado con admirable lealtad en el gobierno pastoral de esta Iglesia local.

Hoy, después que el Cardenal le entregara el báculo, símbolo del pastoreo y la responsabilidad que le toca asumir en el gobierno pastoral de una de las jurisdicciones eclesiáticas más gandes y dinámicas del país, Monseñor Sergio expresó su especial afecto por el Cardenal y valoró el servicio generoso y valiente en bien de la Iglesia cruceña durante 22 años “Por este valiente y a la vez, humilde testimonio de “Servidor de Todos” te expresamos nuestra sincera gratitud y  tambien damos gracias al Señor porque este pueblo de Dios ha sido el beneficiario de tu ministerio y porque Él nos concede, y esto es lo más lindo, que tu sigas presente como Cardenal en medio de nosotros” afirmó.

Palabras de Monseñor Sergio al Cardenal Julio:

Queridos hermanos y hermanas:

En esta solemnidad en que celebramos la Santísima Trindiad, este maravilloso misterio del amor de Dios, me uno de todo corazón a la acción de gracias de neustro querido Cardenal Julio Terrazas por el servicio realizado en neustra Iglesia con tanta ntrega y generosidad.

Monseñor Sergio también destacó el escudo y el lema Episcopal que acompañaron al Cardenal Terrazas desde fue ordenado Obispo hace 35 años (se celebra el 8 de junio) “Servidor de Todos” de los cuales 3 años fue Obispo auxliar en La Paz, 10 años como Obispo en Oruro y 22 años como Arzobispo en Santa Cruz.

“Servidor de todos” en primer lugar servidor de Dios y  de ahí servidor de su Iglesia y servidor del hombre. Creo que la confianza puesta en el Señor te ha movido a decir SÍ a Él, a jugarte tu vida por Él y a dedicarte sin reserva alguna como pastor del pueblo de Dios.

Como siervo bueno y fiel de Dios te has dedicado incansablemente para que el reino se fuera extendiendo en la vida y corazon de tantas personas de manera que la imágen del Dios uno y trino resplandeciera en el rostro de todos pero en especial, de los más pobres y marginados, todos te reconcoemos esa gran atención.

En el escudo  hay una estrella, eso expresa la ternura y el carisma profético de María la madre del Señor y madre de la vnagelización. Has vivido tu devoción a María con expresiones sobrias  pero sólidas y poundas y como María, la sierva del Señor, tu también has sido el servidor de todos y, has dicho tu sí icondicional a Dios.

Ella ha estado siempre a tu lado. Me ha llamado la atención que cuanod iniciaste  tu servicio en Santa Cruz hace 22 años, peregrinaste a Cotoca y lo has terminao de la misma manera ayer jnto con los sacerdotes y tambén Monseñor René que tú has ordenado, quisiste estar en cotoca ayer para decirle gracias a la mamita de cotoca.

Al interior del escudo hay una cruz cortada. Es una réplica de la cruz de santo Domingo con los primeros misioernos. El anuncio del evangelio y la predicaicón, ha sido indudablemente un aspecto que ha marcado todo tu ministerio. Creo que aquí también como buen y dedicado misionero redentorista.

Un anuncio de la cruz acompañado con el testimonio de tu vida marcada ultimamente por el sufrmiento; la cruz de la enfermedad y sobre todo una vida entregada al Señor en fidelidad aún cuando han arremetido los vendabales de las incomprensiones, las calumnias y de ataques injustos, esa tambié nha sido una cruz.

El trigo: signo de tu vida prodigada en favor de los demás, un trigo que para hacerse  pan compartido ha tenido que ser molido y así  ha sido tu vida, se ha hecho donación y comuión uniendote al cuerpo de Cristo en la mesa de la Eucaristía alimento de la fe y de la vida de los cristianos.

Las montañas, se refiern a las montañas de los valles cruceños. Pero como todas las montañas nos invitan a mirar en alto y emprender caminos dificultosos para llegar a la meta que es Dios.

Siempre has tenido un cariño particular por Vallegnrade. Nunca has olvidado tus orígenes pero desde muy joven  has salido y has compartido con todos la riqueza humana, el talante cultural y la fe cristiana que caracteriza a la gente trabajadora y emprendedora de los valles.

Los colores, se pueden apreciar distintos colores en el escudo del Cardenal. Ellos expresan la exhuberancia de nuestro trópico donde Dios ha puesto tu casa para convivir con los cruceños. Todos y cada uno  de nostros podemos testimoniar tu afecto sincero hacia Santa Cruz y desde este mirador has extendido tu mirada hacia toda Bolivia, sirviendolá como presidente de la Conferneica episcopal por 18 años y sobre la Iglesia Latinomaricana en el CELAM con distintos servicios y hasta sobre toda la Iglesia universal como Cardenal. Poniendo  siempre a su servicio tus grandes dotes humanos y sacerdotales.

Con fidelidad al Señor y responsabilidad ante el pueblo de Dios has puesto en practica este programa tan exigente, porque este escudo es un programa de vida…

    Por este valiente y a la vez, humilde testimonio de: Servidor de todos, te expresamos nuestra sincera gratitud y  tambien damos gracias al Señor por que este pueblo de Dios ha sido el beneficiario de tu ministerio y porque Él nos concede, y esto es lo más lindo, que tu sigas presente como Cardenal en medio de nosotros.

Exlencia Monseñor Giam Batista Diquatro, Nuncio Apostolico, le agradezco sinceramente por hacer prensente en nuestra Asamblea Litúrigca al Santo Padre Francisco. Y hacernos conocer sus palabras de aprecio y cercanía fraterna a nuestro querido Cardenal Julio.

Le  ruego transmitir a Su Santidad los sentimientos más profundos de gratitud pero tambié nde adhesión filial de toda nuestra Iglesia local.

En nombre de mis hermanos Obispos: Monseñor Braulio, Monseñor Estanislao y Monseñor René, de los Obispos de que nos acompañan y nos visitan Monsñeor Roberto y Monseñor Javier, del presbiterio aquí representado por su directiva, de los seinaristas, de la vida consagrada aquí presente, de laicos comprometidos, de todos ustedes que estna aquí esta mañana pero también de todos los miembros del peublo de Dios en Santa Cruz, reitero nuestro agradecimiento más sincero  y profundo a nuestro querido Cardenal Julio y lo quiero hacer parafraseando las palabras del salmo responsorial que hemos escuchado hoy:

“Gloria al Señor para siemrpe, alégrese el Señor por sus obras; que el Canto del Cardenal Julio le sea agradable y que Él se alegre siempre en el Señor. Amén.”