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Monseñor Ezzati: “La iglesia debe proclamar abiertamente que el regalo más grande que hemos recibido es la fe”

Acompañado por cerca de 1000 cuasimodistas el Arzobispo de Santiago llevó la comunión este domingo a los enfermos de la parroquia Santa Rosa de Lo Barnechea, y celebró la misa ante 1300 fieles en la medialuna de la misma comuna, donde invitó a los asistentes a anunciar públicamente la fe católica.

Las calles y casas de Lo Barnechea estaban adornadas desde temprano con blanco y amarillo, los colores tradicionales de la fiesta religiosa de cuasimodo y que son parte de la bandera papal. Autos, motos, bicicletas, caballos y coches, componían la caravana que llevaba la comunión a los enfermos y que congregó a 850 cuasimodistas durante la mañana, y 1200 en la tarde. Cientos de vecinos se volcaron a las veredas de las calles de la comuna para esperar al Arzobispo de Santiago, donde familias completas anunciaban a gritos, “Viva Cristo Rey!, ViVA!!”, mientras ansiosos anhelaban la llegada del pastor. Hasta un perro estaba vestido con la tradicional capa amarilla y blanca, que usan los ministros para acompañar a Jesús en su caravana de esperanza que visita a los enfermos que sufren de postración y soledad.

Monseñor Ezzati fue recibido entre aplausos en la parroquia Santa Rosa de Lo Barnechea, donde llegó cerca de las 12:00 horas y abordó el coche que lo llevó, junto al párroco Cristóbal Lira, a las casas que visitó para llevar a Jesús. Cuando dio la comunión en un primer hogar, afuera lo esperaba un señor arriba de un auto al que también le entregó el cuerpo de Cristo. En la segunda casa que visitó, la señora Socorro quedó conmovida luego de reencontrarse con Jesús sacramentado. De ahí el pastor de la arquidiócesis de Santiago, emprendió la procesión por el sector del Cerro 18 hasta la medialuna de Lo Barnechea, donde arribó cerca de las 13:00 horas.

El coche que llevaba a monseñor Ezzati fue recibido por 1300 fieles que estaban apostados en las graderías para participar de la tradicional misa, que estuvo marcada por los signos de chilenidad y la participación del coro Los Barnechaitos. “El pastor viene en el día de hoy a acompañar y confirmar la fe de sus hermanos que peregrinan en este lugar de Santiago. Quisiera en primer lugar saludarlos a todos ustedes que han venido a manifestar su amor a Jesucristo, el Señor de la vida, quiero saludar a la primera autoridad de la comuna que amablemente me ha recibido al llegar a este lugar, a su párroco, al diácono, a todos los agentes pastorales, y de una manera muy particular a quienes de a caballo o en bicicleta, de a pié, aplaudiendo y rezando, han querido acompañar a Jesús en su peregrinar de salvación a través de las calles de esta comuna,”, dijo monseñor Ezzati al comienzo de su homilía.

Además, el Arzobispo de Santiago agradeció el esfuerzo de la organización de la ceremonia y destacó que durante el último censo la comuna de Lo Barnechea fuera identificada como una de las más católicas de la ciudad, e interpeló a los asistentes a inspirarse con la celebración de cuasimodo y anunciar sin miedo la fe en Dios y la adhesión a la Iglesia Católica: “He podido ver con gran satisfacción que Lo Barnechea es una de las comunas en las que el catolicismo está más presente en la arquidiócesis de Santiago”, dijo, mientras los asistentes aplaudían: “He visto atravesando algunas de las calles de este sector a papás y mamás que tenían en sus brazos a sus niños pequeños. Queridos padres, su tarea de cristianos, de esposos cristianos está justamente en ser testigos misioneros para sus hijos, aunque sean muy pequeños, del gozo y de la alegría que brota de nuestros ser cristiano. La iglesia, que somos todos, va a crecer guiada por el Papa Francisco, y debemos proclamar abiertamente que el regalo más grande que hemos recibido es nuestra fe”, puntualizó monseñor Ezzati.

La eucaristía terminó con la bendición que el Arzobispo dio a los cuasimodistas de menor y mayor edad: una guagua de tres meses y un señor de 87 años. Además, el Comité de Cuasimodos de Lo Barnechea le entregó un regalo compuesto por una foto del Papa Francisco y una imagen de la Virgen del Carmen. Antes de retirarse de la medialuna de Lo Barnechea, monseñor Ezzati bendijo las estampitas del Papa que los fieles habían recibido de regalo antes de empezar la misa.

Fuente: Comunicaciones Santiago