Análisis Destacadas

Mons. Jesús Juárez: “Forjemos puentes y destruyamos muros”

En la problemática que vive el Departamento de Chuquisaca, lo nuestro debe ser mucha seriedad, mucha tranquilidad, respeto y oración. 

En la Solemnidad de la Ascensión, Mons. Jesús, Arzobispo de Sucre, habló en su homilía dominical de cómo Cristo, cumplida su tarea, realizada su misión entre nosotros, volvió a su Hogar, a la derecha del Padre.

Jesús no quiere que vivamos huérfanos y nos hace el gran regalo de enviarnos el Espíritu, el Consolador, que nos lleva al conocimiento de toda la verdad revelada. Así que -insistió monseñor- preparemos la gran Solemnidad de Pentecostés que se acerca, con la que se cierra el Misterio Pascual. Por esta razón el Cirio Pascual desaparece de nuestros presbiterios.

El Espíritu es dador de vida, nos ilumina, nos guía por el camino del bien, de la verdad y de la bendición.

Tuvo a bien recordar el Arzobispo el lugar de María, Madre de Dios, Madre de Jesús y Madre nuestra, en el plan de salvación… Al pie de la cruz nos fue entregada en las manos del valiente Juan.

Y Pablo VI, que será canonizado en septiembre, al concluir el Concilio Vaticano II, la nombró Madre de la Iglesia, ya que cuando nace la Iglesia Ella está en oración junto a los Apóstoles.

Citó la advocación de la Virgen de Fátima en este 13 de Mayo. La enorme explanada, ante el Santuario de la Virgen, en la localidad portuguesa, rebosó de fieles en la Misa de la mañana, llamando la atención la presencia de un buen número de católicos chinos.

Sin duda, la Madre, la Mamá, cuida de sus hijos.

Recordando las palabras del libro de los Hechos, Jesucristo anuncia a sus amigos que cuando descienda el Espíritu recibirán la fuerza para ser sus testigos hasta los confines del mundo.

Junto al deseo de ser testigos, está también el deseo de Jesús de forjar la unidad en un solo rebaño y con un solo Pastor… Por eso, señaló monseñor el comienzo de la Semana de Oración por la Unidad de las Iglesias. Unidad que se rompió por la ambición de ciertos líderes religiosos que buscaron su interés.

Se trata de reunir, no de dispersar. De forjar puentes y destruir muros, como nos pide el Papa Francisco. Ahí está el secreto de la unión. Como el Señor destruyó el gran muro que nos separaba: el odio entre hermanos (Ef 2,14)

Ya finalizando, Mons. Jesús habló de la problemática que vive el Departamento de Chuquisaca. Insistió en una vida en el amor, que vence al odio. Vida en la verdad que descubre la mentira… Porque a veces el poder se convierte, no en servicio, sino en búsqueda de apetitos personales. Lo nuestro debe ser mucha seriedad, mucha tranquilidad, respeto y oración.

Que sea el Espíritu quien guíe a nuestras autoridades. Y que ellas se dejen guiar.

Por último, anunció el rezo del Santo Rosario en Plaza 25 de Mayo, a las 15:00 h., con la intención de pedir la paz para el Departamento y que no reine la violencia.

Que no tengamos miedo de testimoniar la Buena Noticia en el Mercado, en la Universidad, en los Colegios y Escuelas. También queramos evangelizar la Justicia para que no haya tanta retardación que afecta a hermanos privados de libertad durante mucho tiempo, sin sentencia judicial.

 Sucre, 13 de Mayo de 2018

Mons. Jesús Juárez Párraga, sdb.

[Imagen: protestantedigital.com]