Mons. Giambatista Diquattro, Nuncio Apostólico de su Santidad en Bolivia, durante su saludo a los Obispos de Bolivia destacó eventos pastorales importantes que nuestra Iglesia Boliviana se encuentra viviendo, entre estos los Congresos Eucarísticos y la celebración del CAM 5 y el COMLA 8 en la Arquidiócesis de Santa Cruz el año 2015.
Excmo. Mons. Oscar Omar Aparicio Céspedes, Presidente de la CEB,
Excmo. Mons. Ricardo Ernesto Centellas Guzmán, Vicepresidente de la CEB,
Excmo. Mons. Eugenio Scarpellini, Secretario General de la CEB,
Excelentísimos Señores Arzobispos y Obispos:
Quiero expresarles mi agradecimiento por esta oportunidad de saludarles y de-seo renovar mis deseos y asegurar mis oraciones a Mons. Aparicio Céspedes por su nombramiento a esta sede de Cochabamba, así como también a Mons. Fernando Bas-copé Müller, S.D.B., a Obispo del Ordinariato Castrense. Un recuerdo en la oración de sufragio está dedicado a Mons. Manuel Revollo Crespo, C.M.F., que con extraordinario compromiso pastoral ha dedicado su vida de religioso y de pastor a la difusión del Evangelio y con ejemplar celo ha desempeñado su obra misionera.
Transmito a todos ustedes el saludo, la cercanía, el cariño y la bendición del Papa Francisco.
Esta nonagésimo octava Asamblea General de la CEB refleja en su agenda la solícita sensibilidad humana y cristiana del Santo Pueblo de Dios confiado a su esmero pastoral en comunión con la Iglesia Universal y con la gente que vive en este querido País, que, sin duda, se reflejará en el importante mensaje final a conclusión de estas sesiones.
En este sentido el renovado compromiso por los más necesitados, por medio de las obras sociales de la Iglesia y de la Pastoral social – Caritas evoca aquellas palabras de aliento del Santo Padre Benedicto XVI, que en la última “Visita ad limina” recordó cómo el servicio desinteresado a los hermanos es un aspecto que ocupa un puesto muy relevante en la acción pastoral en Bolivia y si la fraternidad con los hermanos más necesitados nos hace discípulos aventajados del Maestro, la especial entrega y preocupación por ellos nos convierte en misioneros del Amor .
Y en este servicio la Iglesia en Bolivia colabora en la educación, en el acceso a la asistencia sanitaria y en favorecer el trabajo para todos, que el Santo Padre Francisco ha evidenciado como los tres instrumentos fundamentales para la inclusión social de los más necesitados .
Y misioneras de amor quieren ser las Comunidades eclesiales de base, a las cuales está dedicada una sesión y que el Papa Francisco nos las ha indicado como riqueza de la Iglesia que el Espíritu suscita para evangelizar todos los ambientes y sectores.
En las diócesis, la evangelización está viviendo un tiempo de precioso desarrollo en preparación del próximo Congreso Eucarístico, acontecimiento que el reciente Beato Pablo VI consideraba como una llamada que abre un espacio inmenso al dinamismo de la acción comunitaria y el Papa Francisco invita a vivir teniendo fijos los ojos del corazón en el sumo misterio de la Eucaristía para sacar de él un renovado impulso apostólico y misionero .
Al impulso misionero el Santo Padre Francisco ha hecho explícita referencia en la oración que recientemente ha firmado personalmente para acompañar la preparación de los Congresos internacionales CAM 5 y COMLA 10, previstos en Santa Cruz de la Sierra en 2018.
A finales de octubre, en Quillacollo se ha desarrollado el importante Congreso internacional de Santuarios. La realidad de los Santuarios brilla con extraordinaria eficacia evangelizadora en Bolivia y nos confirma que es vital para la Iglesia no encerrarse, no sentirse ya satisfecha y segura con lo que ha logrado .
Excmos. Hermanos:
En Bolivia el compromiso de ustedes para incentivar el servicio a la evangelización está confirmado, por el nuevo Enfoque y directrices pastorales para el cuadrienio 2014-2018 este documento está destinado ante todo a la buena obra de los clérigos diocesanos que con ánimo gozoso viven la riqueza de su sacramento, manifiestan su fraternidad sacramental y actúan su primera forma de evangelización con el testimonio de fraternidad y de comunión entre ellos y con el obispo .
La buena obra del presbiterio está corroborada en el diálogo y en la fraterna unidad de intentos con los numerosos religiosos y religiosas, llamados a vivir con renovada generosidad la preciosa ofrenda de su consagración. El previsto encuentro con la Conferencia Boliviana de Religiosos y Religiosas se sitúa en el marco de una renovada y fortalecida comunión al interior de los Institutos religiosos y de los Institutos religiosos entre ellos y con toda la Iglesia, a la cual conduce y alienta el año que el Santo Padre ha dedicado a la Vida Consagrada.
Qué alegría saber que la reflexión comunitaria de estos días se enriquecerá con la contribución del reciente Sínodo extraordinario, que nos ha ayudado a entender – con los ojos de la fe – que esta es la Iglesia, es una obra maestra, la obra maestra del Espíritu, el cual infunde en cada uno de nosotros la vida nueva del Resucitado y nos pone uno al lado del otro, uno al servicio y sostén del otro, de manera tal que hace de todos un solo cuerpo, edificado en la comunión y en el amor .
Que la Virgen María esté con nosotros en este “Cenáculo” e implore sobre nosotros la riqueza de la efusión del Espíritu Santo de Dios y para nosotros la docilidad en ser siempre sus humildes instrumentos.