Internacional

Miles de cristianos en fuga del norte de Nigeria

(NIGERIA) Degenera cada vez más la situación en el norte de  Nigeria de donde al menos 35.000 personas de religión cristiana, según cálculos oficiales, están huyendo del grupo fundamentalista islámico Boko Haram, autor sólo en el pasado fin de semana de una serie de atentados que han causado casi doscientos muertos en  Kano, la capital del homónimo Estado del sur de Nigeria. Cunde el pánico entre la población, y muchos escapan, abandonando lo poco que poseen. Y no ha bastado para tranquilizar a la gente la visita a Kano del presidente nigeriano Goodluck Jonathan,  que prometió aumentar las medidas de seguridad. Ayer una nueva explosión, cuyas causas se desconocen, aumentó el miedo y el desalojo de la zona donde se verificó.
También en Kano fue secuestrado un ingeniero alemán que trabajaba para una sociedad de construcción nigeriana, la Dantata et Sawoe. Hasta el momento nadie ha reivindicado el secuestro, sobre cuyas modalidades el Ministerio de Asuntos Exteriores de Berlín ha iniciado una investigación.

A empeorar el cuadro general ha contribuido la noticia dada por la policía de que  las cuatro quintas partes de los cerca de doscientos militantes fundamentalistas islámicos arrestados como sospechosos responsables de los atentados son mercenarios procedentes de Chad. Esto parece confirmar los vínculos entre Boko Haram y los grupos organizados del terrorismo de origen fundamentalista islámico, como Al Qaida para el Magreb islámico (Aqmi), que actúan en toda la franja del Sahel y del Sahara. En este sentido se manifiesta también un informe de la ONU, según el cual Boko Haram ha entablado relaciones con Aqmi,  mientras que algunos de sus miembros procedentes de Nigeria y de Chad recibieron en el verano de 2011 adiestramiento en los campos que Aqmi tiene en Mali.

Según el informa de la ONU, el país por donde pasan casi sin control armas y terroristas parece ser Níger, también a causa de la guerra que ha afectado a la limítrofe Libia. Ex soldados y mercenarios involucrados en el conflicto bélico, a través del contrabando con Níger, habrían vendido armas, bombas y explosivos, a los grupos terroristas. Las autoridades nigerianas recientemente han interceptado un convoy con 445 detonadores y 645 kilos de explosivos. Por lo demás, afrontar el terrorismo tiene fuertes costes para las poblaciones locales, que ya se cuentan entre las más pobres del mundo. Para aumentar el fondo para la defensa y la seguridad, que era del 65%, el Gobierno nigeriano ha quitado recursos a escuela y salud.

Los análisis de la ONU se ven confirmados tanto por lo que se reveló en una cumbre entre los países del  Sahel, celebrada esta semana en Nouakchott, capital de Mauritania, como por los mismos servicios secretos nigerianos y los responsables militares estadounidenses para África occidental, reunidos esta semana en la capital nigeriana, Abuja, en una cumbre con los máximos responsables de la seguridad nigeriana.