Cochabamba

MILES ACUDEN A LA FIESTA DE LA FERTILIDAD

Centenas de peregrinos visitan, desde el martes, Santa Vera Cruz  (kilómetro 7 de la avenida Petrolera) para hacer peticiones al “Tata”, como llaman en el lugar al santo. Los motivos son varios: un primer hijo las parejas jóvenes; más retoños los matrimonios que ya llevan años; los que crían ganado piden aumentar y mejorar su hato; y los agricultores mejores cosechas.

Y es que los feligreses están en plena fiesta de la fertilidad, cuya celebración se prolonga hasta hoy.

Este año, a través de la Ordenanza 4288/2011, la celebración fue declarada por el Concejo Municipal como “una festividad tradicional y propia del municipio de Cercado”.

Los devotos llegan con mucha fe de la ciudad y las provincias. Hay creyentes  que vienen cada año a cumplir con sus promesas y a pedirle más favores al santo patrono.

En cambio, otros llegan hasta el lugar por primera vez, ya sea por la recomendación de familiares o comentarios de los milagros que “Tata” ha hecho.

Picardía

El párroco del templo de Santa Vera Cruz, Javier Sierra, expresó que “durante este festejo milenario se realizan tanto ceremonias propias de la religión católica, como rituales típicos de la cosmovisión andina como la infaltable k’oa, seguida de la tradicional ch’alla en agradecimiento al señor de Santa Vera Cruz”.

Santa Vera Cruz es una de las fiestas más importantes del valle de Cochabamba.

El ciclo agrícola de la festividad coincide con la época de la finalización de la cosecha del maíz.

Los peregrinos muestran su devoción con velas y flores. Algunos para pedirle hijos, fecundidad para los campos y para el ganado; mientras que otros para agradecerle por los milagros concedidos al “Tata” (padre) de Santa Vera Cruz, de rostro moreno.

Una de las características propias de la fiesta de Santa Vera Cruz es el canto de coplas que los peregrinos le dedican al “Tata”.

Éstas son interpretadas en quechua y resaltan por la burla y picardía con la que se refieren al santo.