Análisis

Miguel Manzanera SJ: Virgen del Carmen, Madre de los enfermos

El 16 de julio la Iglesia Católica celebra a la Virgen María con el título del Monte Carmelo, posiblemente la advocación mariana más difundida en el mundo entero. El monte Carmelo fue el escenario de la gran victoria del profeta Elías quien derrotó a 430 sacerdotes de Baal, el dios diabólico que exigía sacrificios  humanos bajo pena de muerte. Elías vivió entre los años 900 a 850 a.C. Su nombre es una forma helenizada proveniente del hebreo Ēliyahū que significa “Mi Dios es Yahveh”. (1 Reyes 17-21 y 2 Reyes 1-2).

Durante ese tiempo el pueblo de Israel fue azotado por una gran sequía. Elías se dio cuenta que Yahveh castigaba al pueblo por las idolatrías de los sacerdotes al dios falso Baal. Por eso les desafió a matar a un novillo y a hacer un sacrificio a Baal para que cesase la sequía. Luego Elías también ofrecería a Yahveh y así comprobarían cuál era el verdadero Dios. Se trataba de ver cuál Dios provocaría el fuego para matar al ternero y ofrecerlo en sacrificio.

Los sacerdotes de Baal prepararon el sacrificio del ternero y empezaron a clamar a su dios para que enviase el fuego para cocer a la víctima. Ellos se cortaban sus brazos con cuchillos hasta derramar sangre, pero no se provocó el fuego del sacrificio aunque ellos repitieron varias veces esta escena.

A continuación Elías erigió a Yahveh un altar de piedra sobre el que  puso la leña y sobre ella al novillo. Luego mandó derramar cuatro grandes tinajas de agua sobre el novillo despedazado. Lo hizo durante tres veces invocando al verdadero Yahveh. Al terminar Elías vino un terrible fuego que quemó la leña y el ternero ofrecido en holocausto. Al ver este milagro todo el pueblo clamó: “Yahveh es Dios, Yahveh es Dios”. De esa manera el pueblo comprendió que Elías era el profeta del verdadero Dios Entonces apresaron a los profetas de Baal y los sacrificaron.

Un tiempo después Elías pidió a Yahveh Dios por siete veces que cesase la gran sequía que azotaba a Israel. Finalmente subió a lo alto del montecillo y desde allí descubrió una nubecilla que subía del mar. Comprendió que era el preludio de la llegada de una gran lluvia. Todo esto favoreció para que muchos adoradores de Yahveh acudieran a este lugar y viviesen allí como eremitas agradeciendo al verdadero Dios su victoria sobre la maldad del diablo y sus secuaces.

El monte Carmelo esta mencionado varias veces en la Biblia como lugar de adoración. Desde su cima puede contemplarse algunos lugares de Galilea, entre ellos el pueblito de Nazaret, donde María, desposada con José, recibió el anuncio del ángel Gabriel de la encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen (Lc 1,26-38). Todo esto hizo que muchos cristianos fueran a vivir al monte sagrado y allí adorar al verdadero Dios Yahveh y también a Jesús,  el Hijo de Dios nacido de la Virgen María.

Posteriormente, numerosos grupos de ermitaños, inspirados por las profecías del profeta Elías, fueron a vivir al monte Carmelo. En el siglo XII, varios ermitaños formaron la orden religiosa de “Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo”, conocidos como los Carmelitas, con una rama masculina y otra femenina. Entre ellos han sobresalido personas santas, entre ellas Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Teresita del Niño Jesús, Teresa de Jesús de los Andes y Teresa Benedicta de la Cruz, cuyo nombre civil era Edith Stein.

La Orden Carmelitana ha asumido como misión propia la devoción al Santo Escapulario. Tiene su origen en una revelación privada que en el siglo XVI  San Simón Stock, Superior de la orden, recibió de manos de la Virgen, como elemento clave de su carisma religioso.

En Bolivia el 27 de junio de 1851 a instancias del gobierno de Bolivia, la Santa Sede declaró “Patrona de Bolivia” a la Virgen del Carmen, siendo al año siguiente proclamada por Isidoro Belzu, Presidente de Bolivia y gran devoto de la Virgen. En 1855 se restituyó la celebración de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen al 16 de julio, creciendo notablemente su devoción en Bolivia, en la ciudad de La Paz que la venera como protagonista de su emancipación frente a la autoridad española.

Casi un siglo más tarde Enrique Herzog, Presidente de la Republica de Bolivia y Capitán de las Fuerzas Armadas, con la aprobación la Honorable Cámara de Senadores, promulgó la Ley del 11 de octubre de 1948, proclamando a la Virgen del Carmen “Generala y Patrona de las Fuerzas Armadas de la Nación”.

La devoción a la Virgen del Carmen ha seguido creciendo. En el año 2011 el Gobierno Municipal de La Paz, declaró a la imagen de la Virgen del Carmen patrimonio material e inmaterial, histórico y religioso del municipio. La Virgen María del Carmen es celebrada en muchos lugares de Bolivia, de Latinoamérica y del mundo entero, siendo actualmente esta advocación mariana la más celebrada en la Iglesia Católica.

Ella es protectora de distintos grupos de personas y oficios, entre ellos los pescadores y marineros que afrontan tormentas y naufragios. También se encomienda a su protección a los difuntos que se purifican de sus pecados veniales para poder pasar limpios al Reino de los cielos. Tradicionalmente la Iglesia Católica denomina “purgatorio” o purificación ese estado de vida, hasta que lleguen al Reino de los Cielos. La Iglesia recomienda pedir por ellos por la intercesión de la Virgen María.

Proponemos que la Virgen del Carmen, a la que siempre se la presenta con el Niño Jesús en sus brazos, sea declarada “Protectora de las mamás embarazadas y de los infantes por nacer” para que haga crecer la devoción en las madres parturientas y nunca caigan en la tentación diabólica del aborto. La Virgen del Carmen, al igual que venció al maligno Baal y a sus secuaces, ahora también le vencerá a él y a todos los que promueven los “crímenes abominable del aborto y del infanticidio”, tal como los calificó el Concilio Vaticano II (GS 51,3).

Ahora en esta fiesta del 16 de julio de 2020, ante la terrible pandemia mundial del coronavirus hacemos la propuesta de que Cochabamba y ojalá también Bolivia se consagre a Nuestra Señora Virgen del Carmen como Madre de los Enfermos, especialmente de quienes sufren este diabólico coronavirus que está diezmando a nuestro pueblo y al mundo entero.

 

por Miguel Manzanera SJ