Cochabamba

MENSAJE DEL ARZOBISPO DE COCHABAMBA POR EL 27 DE MAYO

DÍA DE LA MADRE

Hay un día especial en el año que dedicamos a las mamás. Queridas mamás, mamás jóvenes que están empezando el camino de su entrega de vida, mamás ya probadas en la vida, mamás ya mayores, rodeadas de hijos, de nietos y cargadas de méritos, mamás enfermas, mamás solas, mamás que quieren ser madres, todos nosotros queremos celebrarlas, festejarlas, agradecerles, felicitarles y sobre todo decirles que les queremos.

Mamás, nosotros somos hijos y las queremos mucho. Quiénes somos los hijos?, todos somos los hijos, no solo el pequeño, no solo el joven, no solo la persona mayor que tiene mamá todavía. Todos, que tenga o no mamá, tiene el corazón y el amor filial, es este amor que queremos cultivar este día de Fiesta de la Madre, a lo largo también de esta novena que estamos empezando.

Es importante que todos, también el que está por dejar este mundo invoque a su Madre, la Madre es la vida, todos cultivemos este sentimiento, este valor en nuestro corazón para donarlo a nuestras mamás y para crecer como personas, quién ama a la Madre, vale, quién no ama a su madre no es digno de ser llamado persona o hijo.

Nosotros queremos en esta Fiesta, recordar a la Madre de todos, a la Virgen María, a nuestra Virgen de Cochabamba, a nuestra Virgen de la Merced que celebramos en esta oportunidad y sabemos que la Fiesta de la Madre está íntimamente ligada a la Virgen de la Merced, que acompañó a las Heroínas, a las mujeres de Cochabamba que dieron su vida en la Coronilla.

Mons. Tito Solari
ARZOBISPO DE COCHABAMBA