Internacional

McCarrick mintió a Juan Pablo II para ser arzobispo de Washington

Juan Pablo II decidió no nombrar a Theodore McCarrick arzobispo de tres diócesis (Chicago, New York y Washington) por su mala fama.

Sabía que McCarrick había dormido en la misma cama con jóvenes seminaristas, pero él negaba relaciones sexuales y nadie había denunciado abusos.

Era el año 2000.

Juan Pablo II ordenó a 4 obispos de la región que investigaron. Enviaron informaciones incompletas e inexactas que beneficiaron a McCarrick.

Además, se lo contaron probablemente al mismo McCarrick, que envió esta carta personal al secretario del Papa:

“Nunca he mantenido relaciones sexuales con ninguna persona (…), ni he abusado de otra persona, ni la he tratado con falta de respeto”.

Se consumaba la mentira. Juan Pablo II se fió de él y lo nombró en el año 2000 arzobispo de Washington y luego cardenal.

En 2005 Benedicto supo que McCarrick había mantenido relaciones con adultos, y no le renovó como arzobispo de Washington y le pidió que llevara una vida retirada.

El entonces cardenal no obedeció.

Tampoco ayudó a resolver las dudas el nuncio del Papa, Carlo Maria Viganò, pues en 2012 el Vaticano le pidió que investigara la credibilidad de unas acusaciones, y no lo hizo.

En 2017 llegó al Vaticano la denuncia de un ex monaguillo, que denunció abusos cometidos en los años 70.

Francisco ordenó una investigación que confirmó lo ocurrido. Por eso, lo expulsó del cardenalato y en febrero de 2019, del sacerdocio.

El cardenal Parolin ha presentado la voluminosa investigación, para la que el Vaticano ha interrogado a 90 testigos en dos años.

CARD. PIETRO PAROLIN
Secretario de Estado Vaticano

“De la lectura del informe se desprenderá que todos los procedimientos, incluido el nombramiento de los obispos, dependen del compromiso y la honestidad de las personas interesadas. Son páginas que empujan a hacer un profundo examen de conciencia y a preguntarnos qué más podemos hacer en el futuro aprendiendo de las dolorosas experiencias del pasado”.

El Vaticano destaca el cambio que le ha provocado esta historia.

Es difícil que se repita. Ahora hay un mecanismo para denunciar a obispos y se ha levantado el secreto pontificio en casos de abusos para que los jueces puedan tener todo el material.

Al menos en parte ha aprendido la lección.

Fuente: Rome Reports