Análisis

¿MÁS FÁCIL ERRADICAR COCA QUE LA VIOLENCIA?

Si alguien se hace la pregunta sobre que sería más fácil en el país: ¿erradicar los excedentes de plantaciones de coca o la violencia que su presencia genera? Creo que pronto se verá atrapado/a por la desazón de no saber en realidad cuál de las acciones tendría más oportunidades de ser eliminada.

En los días anteriores y a causa del conflicto violento que se dio en la población de Apolo se han lanzado varias hipótesis sobre la presencia de grupos armados extranjeros como sendero luminoso, así como de ciudadanos extranjeros que estuviesen vinculados al narcotráfico con el fin de establecer cárteles de la droga y el reciente artículo publicado en el Wall Street Journal sobre los caminos que recorre Bolivia en pos de una violencia al estilo de Afganistán. Probablemente ninguna de las anteriores presunciones sea verificable en la realidad al carecer de información confiable.

Sin embargo, sí es preciso activar una señal de alerta sobre lo que implica la relación entre el narcotráfico y la violencia, tal como se puede constatar en México o Colombia. En varios informes se ha señalado que los excedentes de la producción de hoja de coca se destinan inexorablemente a la fabricación de cocaína, sino no sería llamativo el hecho de las cantidades que se incautan anualmente en el país.

Debemos asumir el hecho de que en nuestro país el conflicto que se presenta ya por el narcotráfico y lo que a futuro se puede dar –ojalá no- es consecuencia de una política permisiva y de reales alternativas al cultivo excedentario. Eso es lo que nos tiene que preocupar en realidad. Pareciera que sería más fácil erradicar cocales, pues una vez se instala la violencia del narcotráfico resulta mucho más difícil ir contra toda la estructura de poder que se crea en torno a éste… pero en realidad está siendo más difícil desde ya, debido a la falta de eficiencia en una política real de lucha contra el narcotráfico, cuando no se soluciona el origen del problema.

¿Se incauta más droga porque se es más efectivo en el control? ¿o es que se produce más que antes y se escurre por canales más hábiles? A la fecha no hay informe de la coca y a algún desventurado se le ocurrió decir que más bien hay déficit para el consumo tradicional/comercial, lo que implicaría ampliar las hectáreas establecidas por la ley 1008. Dicho de otro modo, mientras no se encare una erradicación con alternativas pero que reduzca a niveles mínimos y controlables la producción de hoja de coca, estaremos avanzando a la vorágine de la violencia armada que promueve el narcotráfico para defender sus intereses.

¿Por qué no se presenta el informe? ¿Por qué no se quiere ver con objetividad que mientras no se cierre el grifo de la producción cocalera no se estará luchando realmente contra el narcotráfico? Los dirigentes políticos de hoy serán los responsables de la violencia de mañana si siguen ciegos o permanecen en un silencio cómplice por no afrontar el problema de raíz.

La pregunta también arremete con fuerza ¿y qué cultivarán los campesinos productores de coca? Si el excedente es bien pagado –aunque vaya al narcotráfico- es lógico que alguien prefiera cultivar coca que otros productos, muchas veces sin mercado e incluso si se vive un déficit en la producción de ciertos alimentos. El gobierno es quien tiene en sus manos establecer políticas claras de producción sustitutiva a la coca y que redunden en bien de las poblaciones campesinas, el problema es que no se nota su empeño ¿por qué?