Destacadas La Paz

Los inocentes son condenados y los culpables quedan libres, no vemos firme decisión en la reforma de la justicia: Mons. Aurelio Pesoa

No hay respeto a las normas democráticas, acaba de suceder con la elección del Defensor del Pueblo

 

Basta de injusticia, maldad, acciones sin razón que no se detienen ni por respeto a la ancianidad como el despojo de la APDHB

 

La guerra en Ucrania pone en peligro al mundo y nos hace ver un poder irresponsable y con falta de humanidad

 

El que no tiene el alma recta sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad

 

Recordemos que el mundo, la historia y la vida está en manos de Dios no en manos del caos, violencia e injusticia

 

Hay quien se dedica a hacer maldades, pero también hay gente que se dedica a hacer el bien

 

El que cree de verdad no espera recompensa por su fe

 

Hermandad con la Iglesia de Alemania “Sembrando Vida”

 

Homilía de Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.
Obispo del Vicariato Apostólico del Beni
Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana
La Paz, octubre 2 de 2022

 

Link para ver la Santa Misa presidida por Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.

Somos invitados como los discípulos a orar pidiendo fe

Queridos Hermanos:

La palabra de Dios hoy, el Evangelio, sobre todo nos invita a hacer esa oración con esas palabras que los discípulos que le escuchan al Señor: Aumenta nuestra fe, también nosotros este domingo somos invitados como los discípulos a orar pidiendo fe. Nuestra oración hoy debe ser: Señor aumenta nuestra fe y es que realmente necesitamos fe porque las dificultades para creer abundan en nuestro tiempo, los acontecimientos de la vida tantas veces son desfavorables y todos esos acontecimientos no podemos dominarlos a nuestro gusto.

No vemos el avance en la justicia en nuestro país

Todos nosotros sabemos que suceden cosas que nos hacen temer, ante todo lo que vemos cuesta confiar en el ser humano, no vemos avance en la justicia por ejemplo en nuestro país, el diálogo, la verdad, la solidaridad, la compasión, parece que se alejan cada vez más y uno tiene la impresión en alguna oportunidad, pareciera o parece que a los malos les va bien y se salen con la suya y en muchas oportunidades quedan impunes.

Estamos saliendo de una pandemia y todos nosotros hagamos memoria que durante un año y más nos hemos lavado las manos, hemos desinfectado todo lo que tocábamos con el temor y el miedo, con el afán de preservar nuestra vida. Tuvimos miedo es verdad, miedo a esa pandemia que se llevó a muchos hermanos nuestros, sin embargo, todo aquel lavado de manos, toda aquella buena intención pareciera que se olvidó rápidamente y en nuestro mundo volvimos a lo mismo.

Los inocentes son condenados y los culpables quedan libres, no vemos firme decisión en la reforma de la justicia

Estamos construyendo un mundo al revés y al mismo tiempo pareciera que también construimos un país del revés, los inocentes son condenados y los culpables se las ingenian para quedar libres, en nuestro país no vemos una firme decisión de la reforma de la justicia, nos quieren hacer creer que no existe en Bolivia una justicia manipulada y manoseada que hace que algunos tengan el privilegio de verse protegidos a pesar de sus acciones, mientras otros son condenados y uno puede pensar la justicia es pronta para algunos pero lerda para otros.

No hay respeto a las normas democráticas, acaba de suceder con la elección del Defensor del Pueblo

No es imposible reflexionar y ver que vemos como las instituciones defensoras de la libertad y del pueblo, en muchas oportunidades son manipuladas, sin tener en cuenta lo que piensan o lo que piensa el diferente. En muchas oportunidades sin respeto a las normas democráticas como acaba de suceder y eso no es ninguna novedad con la reciente elección del Defensor del Pueblo. El espíritu de una verdadera democracia que consiste en gobernar para todos pareciera que está seriamente debilitada y hasta dañada.

La guerra en Ucrania pone en peligro al mundo y nos hace ver un poder irresponsable y con falta de humanidad

La violencia no podemos ocultarla, la violencia contra la mujer, la violencia entre hermanos, parece que avanza y pareciera que los violentos tienen éxito, miremos a nivel mundial la guerra en Ucrania que pone en peligro al mundo y ha causado tantas muertes, nos hace ver una vez más que estamos en algunos casos en manos de un poder irresponsable y con mucha falta de humanidad.

Basta de injusticia, maldad, acciones sin razón que no se detienen ni por respeto a la ancianidad como el despojo de la APDHB

El mundo y los bolivianos asistimos a este espectáculo con impotencia, y hay también un grito en la humanidad: BASTA DE INJUSTICIA, BASTA DE MALDAD, BASTA DE ACCIONES SIN RAZÓN, acciones que no se detienen ni ante el respeto a la ancianidad como acabamos de ver semanas atrás con el despojo de la Asamblea de Derechos Humanos, de una anciana como es su presidenta y uno se pregunta ¿Dónde esta el respeto? ¿Dónde está la compasión?

El que no tiene el alma recta sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad

Queridos hermanos, el profeta Habacuc se queda contra Dios, la queja del profeta Habacuc puede ser también la nuestra, hemos escuchado en la primera lectura que el profeta dice a Dios: ¿Hasta cuando Señor pediré auxilio sin que tu me escuches? ¿Porque me haces ver la iniquidad y te quedas mirando la opresión? No veo más que saqueo y violencia, hay contiendas y aumenta la discordia. Pero escuchemos también la respuesta del Profeta en un texto que nos llena de paz y de serenidad y es la respuesta del Señor que el Profeta asume al decir el Señor me respondió, la visión aguarda el momento fijado, ansía llegar a término y no fallará. Si parece que se demora espérala, porque vendrá seguramente y no tardará, el que no tiene el alma recta sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad.

Recordemos que el mundo, la historia y la vida está en manos de Dios no en manos del caos, violencia e injusticia

Queridos hermanos la palabra de hoy nos invita por tanto a confiar en Dios, a pesar de todo lo que parece oponerse a la fe, a pesar de que parece triunfar el mal, la injusticia, sabemos que no es así, hay pruebas evidentes pero el justo está llamado a creer, a confiar en Dios, ese Dios que lo ve todo. Todos nosotros recordemos que el mundo o la historia y la vida está en manos de Dios, no está en manos del malo, del caos, de los violentos o de las injusticias. Todos ellos no son dueños del mundo, ellos no triunfarán, triunfará ese Dios en quién creemos y en quién esperamos. En el mundo triunfará Dios y su plan de salvación.

Hay quien se dedica a hacer maldades, pero también hay gente que se dedica a hacer el bien

La historia de la humanidad es como un tren que camina hacia un destino futuro, pero, así como el tren se desarrolla la vida de la humanidad, hay quien se dedica a hacer maldades, a aprovecharse, a ser violento, pero también debemos pensar y estar seguros de que hay gente que se dedica a hacer el bien, no todo es malo, hay mucho bien, pero es necesario hacerlo notar.

La fe es un don extraordinario que proviene de lo alto, la fe es vivir con sentido la vida

Entonces tener fe es un gran regalo, es un gran regalo, la fe es un don extraordinario que proviene de lo alto porque bien sabemos que la fe es vivir con sentido de la vida, a pesar de todo, a pesar de todo aquello que pareciera ser adverso, a nosotros hombres y mujeres creyentes en Dios, somos los que debemos hacer notar y hacer ver nuestra confianza y nuestra fe en ese Dios que camina con nosotros.

No tiene una fe fuerte sino muy débil quien sucumbe ante la realidad del sufrimiento o se deja llevar por la desesperación, la ira o la angustia, la fe verdadera es fortaleza en los sufrimientos, la fe es roca en la que se apoya la vida, el Salmo 94 hemos dicho vengan cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la roca que nos salva y nosotros sabemos que Dios es la roca sólida en la que nos agarramos en los momentos de dificultad.

Podemos por tanto entender la palabra de Jesús que dice a sus discípulos y nos dice también hoy a nosotros, si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza y dijeran a esa morera que está allí, arráncate de raíz y plántate en el mar, ella les obedecería. Esa promesa y esa seguridad permanecen hoy, pero es necesario que nosotros la tomemos de verdad en serio, que esa fe no sea solamente interesada sino una fe diaria, porque realmente el que cree vence las dificultades, mira el mundo con sentido, no se deja vencer por el mal porque sabe que todo está en manos de Dios. La fe por tanto es un don, porque nos hace pasar por el mundo con alegría, incluso en las persecuciones o dificultades, el que cree es una persona alegre.

El que cree de verdad no espera recompensa por su fe

Por último, el que cree de verdad no siente que tengan que agradecerle a él porque cree, sino más bien que es él el que tiene que agradecer a ese Dios en quien espera por el don de la fe. Por ello queridos hermanos, el que cree de verdad no espera recompensa por su fe, sino que vive en ambiente de alegría de serenidad, de agradecimiento por lo que considera un don.

Lo adverso de este mundo y que nos toca vivir no debe quebrantar nuestra seguridad en ese Dios que camina con nosotros

No es dios el que tiene que estar agradecido con nosotros porque creemos sino que somos nosotros los que tenemos que estar agradecidos por Él o con Él por la gracia y el don de la fe, por eso los creyentes cuando hemos vivido en la voluntad de Dios tenemos que decir somos unos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber, lo adverso de este mundo, lo adverso que nos toca vivir o que nos toca contemplar, no debe quebrantar nuestra seguridad en ese Dios que camina con nosotros.

Por eso queridos hermanos, que la palabra de hoy nos de paz en medio de los sufrimientos y en medio de las dificultades y que nos sintamos realmente agradecidos con ese Dios que es el Dios con nosotros por el don de la fe.

Hermandad con la Iglesia de Alemania “Sembrando Vida”

Hoy se termina también en la Iglesia de Alemania, como en la Iglesia de Bolivia, la semana de la hermanda en donde se ha reflexionado con el tema sembrando vida, porque creemos en la vida, porque creemos que Dios no nos abandonará, porque creemos que Dios siempre estará de nuestra parte.

Que Dios acompañe la vida de cada uno de nosotros que Él nos conceda de verdad los dones que necesitamos para nuestra vida. Dios siempre nos bendiga, así sea, en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.