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Los creyentes tienen derecho a criticar los abusos, violencia estatal y la distribución de fondos públicos sin control: Mons.  Dowlaszewicz

La codicia, el afán de lucro y la falta de escrúpulos pueden hacer a algunas personas instrumento de injusticias

 

La responsabilidad de los jefes de Estado no es solamente una responsabilidad política sino también ética

 

Los creyentes tienen derecho a criticar los abusos patronales, violencia estatal y la distribución de fondos públicos sin control

 

Cuantos engaños comerciales, balanzas con trampa, mecanismos que permiten enriquecimiento fácil se dan en nuestro actual modelo económico

 

Es una denuncia contra los negociantes que se percatan que la religión les estorba a sus planes

 

Algunos pueden aparentar ser muy religiosos, pero su corazón está donde está su tesoro

 

Tenemos la obligación de administrar nuestros bienes no con coimas o desfalcos sino con honestidad

 

El que es inteligente y sagaz, crea riqueza para servir al ser humano. No se sirve del ser humano para acrecentar sus riquezas

 

Homilía de Mons. Estanislaw Dowlaszewicz
Obispo Auxiliar de Santa Cruz
Santa Cruz, 18 de septiembre de 2022

Link para ver la Misa presidida por Mons. Estanislaw Dowlaszewicz 

“Te doy para que tu des también”

Los cristianos nos reunimos cada domingo para celebrar la fe. Esta celebración nos ayuda a poder ser fieles al seguimiento de Jesús.

Dios y el dinero son radicalmente incompatibles no los podemos colocar a la misma altura

Hoy nos vamos a encontrar con un mensaje que tal vez sacuda nuestras conciencias. Las lecturas denuncian que el amor al dinero, al poder y a las riquezas conduce a cometer graves injusticias. El dinero nunca ha de ser el valor principal ni el bien absoluto. Más aún, Dios y el dinero son radicalmente incompatibles, no los podemos colocar a la misma altura.

La codicia, el afán de lucro y la falta de escrúpulos pueden hacer a algunas personas instrumento de injusticias

En la Mesa de la Palabra de este domingo se nos da este pan que nos ayuda a tomar fuerzas para ser fieles al Evangelio. Ante tantas situaciones de conflictos como se nos presentan en nuestra vida diaria, tanto a nivel humano, familiar y laboral, el Señor hoy se nos hace presente para avisarnos de cómo hemos de usar los bienes naturales que son realidades buenas salidas de sus manos, pero la codicia humana y el afán de lucro, la falta de escrúpulo de unas personas hacia otras los pueden hacer instrumentos de injusticias.

La responsabilidad de los jefes de Estado, no es solamente una responsabilidad política sino también ética

Continuamos la lectura de la 1 Carta a Timoteo del domingo pasado con un trozo que es bien actual a causa de las responsabilidades de los que dirigen las naciones. Se piden oraciones por ellos para que acierten en sus decisiones. Hoy, en estos momentos, en que el mundo vive la confrontación armada en Ucrania y en otros distintos territorios; en que las decisiones de los jefes de Estado ya no es solamente una responsabilidad política, sino también ética. El mundo vive en guerra; la guerra se hace con armas poderosas: se venden, se compran, mueren muchos inocentes; se hacen promesas de tregua y siguen hablando los cañones. Hay intereses internacionales en esos conflictos.

El Proyecto de Dios es un proyecto de vida, de felicidad y de solidaridad

Queridos hermanos

Es necesario elevar las manos al cielo para pedir la paz y la concordia, sin cólera, sin odios ni rencores.

Dios, el Señor del mundo, tiene otra estrategia para la humanidad: la salvación y la paz. La afirmación de que “Dios quiere que todos los hombres se salven” no debería perderse nunca de vista en el planteamiento de la vida ética y social de la humanidad. El proyecto de Dios es un proyecto de vida, de felicidad y de solidaridad. El autor de la carta a Timoteo lo plantea como un verdadero proyecto ético cristiano. Debemos aceptar a los dirigentes, especialmente los que han sido elegidos democráticamente (aunque en el texto se hable con la mentalidad de reyes y gobernantes). Pero no tenemos por qué callar ante sus injusticias y abuzo de poder. El cristiano vive en el mundo y debe saber vivir en libertad.

Los creyentes tienen derecho a criticar los abusos patronales, violencia estatal, distribución de fondos públicos sin control

Cuando se trata de que los creyentes hablen de asuntos económicos o políticos, evaluando el orden de la vida social, inmediatamente escuchamos que la iglesia está interfiriendo con la política. Tal narrativa parece quitar todo derecho a criticar los abusos patronales contra trabajadores indefensos y en algunos casos mal pagados, el sistema de despidos injustificados, la violencia estatal contra los ciudadanos, los impuestos injustificados o la distribución de fondos públicos sin ningún control.

Todos somos víctimas de la inflación, esto influye en nuestro diario vivir

Las noticias que nos llegan diariamente son las subidas exageradas de los precios en productos de primera necesidad. Vemos cómo los precios cambian y suben cuando pasan de mano en mano, aumenta la especulación y todos de alguna manera somos víctimas de la inflación. Esto influye en nuestro diario vivir.

Cuantos engaños comerciales, balanzas con trampa, mecanismos que permiten enriquecimiento fácil se dan en nuestro actual modelo económico

Esta situación no es nueva. Vemos cómo Amós, llamado por los entendidos el “Profeta de la justicia social”, ya denuncia en su tiempo con críticas muy duras algo que se sigue dando entre nosotros en nuestro actual modelo económico. ¡Cuántos engaños comerciales!: Balanzas con trampa, mecanismos micro y macro económicos que permiten el enriquecimiento fácil y espectacular…

Es una denuncia contra los negociantes que se percatan que la religión les estorba a sus planes

Es verdad que ya no se compra al pobre por un par de sandalias, pero se pueden establecer sistemas de financiación que pueden hundir al que más lo necesita. Es una denuncia contra los mercaderes y negociantes que se percatan que la religión les estorba a sus planes; quieren que pasen las fiestas sagradas, el sábado, día del Señor, para poder emprender su tarea financiera, y con ello, las injusticias que conlleva la avaricia de los que son amantes del dinero.

Algunos pueden aparentar ser muy religiosos, pero su corazón está donde está su tesoro

No quiere decir el profeta Amos que todos los empresarios sean avariciosos, pero el profeta sabe el terreno que pisa. El tema que el profeta vislumbre es que su religión y su dios es el dinero, pero no obstante no quieren saltarse ciertas reglas de comportamiento religioso en los días festivos religiosos; incluso algunos pueden aparentar ser muy religiosos, pero su corazón está donde está su tesoro. El profeta Amós pone el dedo en la llaga y sigue siendo bien actual el tema.

No es posible que el Dios revelado por Jesús de Nazaret se quede indiferente ante el mal uso de los recursos naturales

El Evangelio que hemos proclamado hoy está tomado del capítulo 16 de San Lucas. Es muy revelador que este capítulo viene precedido de las parábolas de la misericordia que alguna hemos leído en domingos anteriores: el hijo pródigo, la oveja perdida, la dracma perdida… No es posible, que el Dios revelado por Jesús de Nazaret “que hace salir el sol sobre buenos y malos” sin distinción, se quede indiferente ante el sufrimiento que se produce por el mal uso de los recursos naturales, que fuente de la riqueza.

Tenemos la obligación de administrar nuestros bienes no con coimas o desfalcos sino con honestidad

Jesús en esta parábola, que dirige a sus discípulos, nos habla de “un hombre que tenía un administrador” dando a entender un primer mensaje: ¡Somos administradores de todos los bienes.! Y tenemos la obligación de administrar con “sagacidad” nuestros bienes no con coimas o desfalcos milionarios y los autores de ese robo quedan intocables y libres de toda culpa. Sino con honestidad.

Por eso el segundo mensaje que se nos da: “No se puede servir a dos señores… no pueden servir a Dios y al dinero”.  Con frecuencia en nuestro manejo del dinero, de los recursos naturales, “nos servimos de Dios y servimos al dinero”.

El que es inteligente y sagaz, crea riqueza para servir al ser humano. No se sirve del ser humano para acrecentar sus riquezas

Lo correcto sería lo contrario “Servir a Dios sirviéndonos del dinero”. El que es inteligente (sagaz) para crear riqueza, lo ha de realizar para servir al ser humano. No servirse del ser humano para acrecentar sus riquezas. ¿No será esta la causa de tanta injusticia como se da en nuestro mundo actual y en nuestro país? El mensaje de Jesús obliga a un replanteamiento total de la vida. Quien escucha sinceramente el evangelio intuye que se le invita a comprender, de una manera radicalmente nueva, el sentido último de todo y la orientación decisiva de toda su conducta. Se entiende bien el pensamiento de Jesús.

Dios pone este mundo bajo nuestra administración no para satisfacer nuestro egoísmo sino para compartir todo con los demás

Es imposible ser fiel a un Dios que es Padre de todos los hombres y vivir, al mismo tiempo, esclavo del dinero y del propio interés y del poder. La antigua regla romana dice – te doy para que tu des también.  Así es como Dios obra: Él pone este mundo bajo nuestra administración. No para satisfacer nuestro egoísmo, sino para compartir todo con los demás.

Que María, nuestra Madre, que fue la que mejor comprendió el mensaje salvador de su Hijo, nos ayude a servir a Dios sirviéndonos de nuestros recursos para favorecer a los más necesitados. El mensaje “pueden ir en paz”, al final de cada misa, nos invita a anunciar el evangelio con obras, también con la limosna y la preocupación por la justicia social.