Análisis

Las radios discotecas

En muchas oportunidades hemos leído, visto o escuchado  por los diferentes medios de comunicación, quejas de los vecinos sobre el accionar de las radios discotecas en las diferentes zonas de la ciudad. En esa curiosidad, hemos realizado un seguimiento al “modus operandi” de estas radios que trabajan día a día en la ciudad de Cochabamba. Les presento algunas consideraciones.

Estas radios cuentan con la licencia de funcionamiento, es decir, son legales, porque tienen el permiso correspondiente de la ATT para funcionar como radioemisoras en frecuencia modulada. Entonces por el lado legal no hay dónde cuestionarles. Como sabemos de acuerdo a la anterior Ley de Telecomunicaciones, el que ofertaba más dinero era el ganador de la frecuencia. No se preocuparon en establecer reglas de saber quién o quiénes se hacían cargos de las radioemisoras. Todo era en base al dinero y no  a los contenidos que proponían para la adjudicación.

Estas radios todo el día emiten música de diferentes géneros, desde los más actuales a los antiguos, de todas las épocas con la animación permanente de un locutor que tiene como función el complacer los pedidos musicales y el saludo permanente a los oyentes que se encuentran en diferentes puntos de la ciudad. Entonces ¿Cómo se mantienen esas radios? ¿Quién le paga al locutor o locutores? Sin duda pueden surgir muchas preguntas al respecto.

Dentro del seguimiento, estas radios no tienen publicidades de muchas empresas reconocidas de nuestro medio. La mayoría son mensajes al estilo de los relatos deportivos con un fondo de música moderna. Si hacemos una clasificación podríamos dividir según su difusión: comerciales, sociales y de promoción de la amplificación. El primero corresponde a las empresas e instituciones. El segundo a las fiestas sociales, desde quince años, cumpleaños, misas de santos y otros. Todos estos eventos sociales son amenizados por la amplificación de la radio.

El tercero corresponde a las fiestas juveniles, en locales reconocidos en nuestro medio y/o viviendas particulares cuando se trata de zonas periurbanas y rurales. Estas fiestas son organizadas por grupos juveniles de las diferentes zonas o también por la misma amplificación que busca locales o casas para sus bailables. Las radios discotecas, durante toda la semana se encargan de promocionar la fiesta y a su amplificación, en estas publicidades se puede encontrar e identificar el nombre de los diferentes grupos juveniles. Ellos se identifican como organizadores e invitan a los otros grupos de las diferentes zonas de Cochabamba.

Por curiosidad asistimos a una de esas fiestas. Lo que más resalta a simple vista es el consumo al extremo de bebidas alcohólicas. Los animadores de la amplificación que pertenecen a la radio, no pasan desapercibidos porque mandan saludos de forma reiterada  a los diferentes grupos juveniles  y esto ocasiona una competencia que al final se convierte en peleas y enfrentamientos entre estos grupos. Y este aspecto es reflejado por los medios de comunicación.

A los dueños de estas radios y amplificaciones, porque son los mismos, no les importa cumplir con los fines que tiene la radio.

A ellos les interesa el lucro, la ganancia a cualquier costo. Estamos seguros que fomentan la conformación de grupo, lo hemos comprobado y también explotan a sus trabajadores, no cuentan con ningún tipo de beneficio social.

Por eso pedimos a las autoridades que se aplique la Ley N° 494 y su decreto reglamentario. El respeto al ejercicio profesional en los medios de comunicación.