Análisis

LAS FERIAS, ESPACIOS DE ENCUENTRO Y CULTURA

Las ferias se han convertido en una tradición cochabambina, basta señalar que el pasado domingo 8 de abril se organizaron simultáneamente varias ferias: en Sacaba la feria turística, en Vinto de la manzana, en Vacas del pejerrey, en Colomi de la trucha, en Cliza de la huminta y en Capinota del guarapo.

A partir del 26 de abril al 6 de mayo, se anuncia la realización de la Feria Internacional de Cochabamba, organizada por Feicobol y que constituye también un espacio interesante para la promoción de las empresas y las instituciones nacionales y extranjeras, con todo su potencial productivo y tecnológico.

En general, son los municipios los que se encargan de promover la organización de ferias como parte de su Plan Operativo Anual para promocionar el turismo interno y permitir que la región haga conocer su producción agrícola y gastronómica a la ciudadanía cochabambina, que siempre está dispuesta para asistir a las ferias en días domingos en compañía de amigos o familiares.

Cada municipio dispone de recursos económicos para organizar por lo menos una feria cada tres meses, cuatro veces al año, de modo que en Cochabamba por año se organizan un promedio de 150 diferentes ferias, donde los protagonistas son productores, artesanos, campesinos, amas de casa y autoridades que coordinan todos los detalles para la planificación, la promoción y la realización del evento.

Las ferias constituyen un espacio de encuentro, de diversión y entretenimiento, un lugar para pasarla bien un domingo al lado de la familia, los amigos, el enamorado o la enamorada, un espacio que te permite ocupar tu tiempo libre recorriendo pueblos,  y provincias para conocer la riqueza agrícola, frutícola, artesanal y ganadera de cada región. En el departamento de Cochabamba no hay domingo donde no se organice una de ellas.

Las ferias se han popularizado en todos los municipios de Cochabamba como una forma de llegar al público a través de la feria gastronómica, la feria de productos agrícolas y sus derivados, la feria de los frutales, de las plantas ornamentales, la feria artesanal, la feria ganadera y otros. En cada región nos dan a conocer sus fortalezas en cuanto a la producción y comercialización de los productos que genera la región.

Estos eventos, además, generan trabajo a transportistas que tienen mayor afluencia de pasajeros, a las imprentas que promocionan las diferentes actividades a través de afiches y trípticos; los músicos, los artesanos, y los productores que se organizan en torno a una organización o un municipio.

Las ferias locales que se organizan en cada uno de los municipios, se encuentran registradas en el Departamento de Turismo de la Gobernación, que considera como una de sus tareas prioritarias la de apoyar y difundir la realización de las ferias como espacios de promoción del turismo para los nacionales y extranjeros que visitan Cochabamba.

Definitivamente, las ferias constituyen un punto de encuentro, de participación y de interacción de la población con sus autoridades, los productores y los medios de comunicación social, que le dan una identidad especial al departamento de Cochabamba en el ámbito nacional.

No es extraño escuchar decir que en la Llajta “se vive para comer y se come para vivir”. Ahora las ferias locales en las provincias contribuyen a afianzar esa imagen de la que ningún cochabambino puede estar al margen.

El autor es periodista y docente universitario