Análisis

LA SALUD Y LA POLÍTICA DE HUGO CHÁVEZ

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pasó durante las últimas semanas, quizás el período más decisivo de su historia personal y política.

Todo comenzó con la aparición de la misteriosa, por larga, visita a La Habana. Casi al final de su estadía y en vísperas de volver a Caracas, Chávez dijo la verdad. Estaba siendo tratado de una forma de cáncer, por médicos cubanos. Luego, en una comparecencia en su país, se vio a un desconocido Hugo Chávez hablar de su mal.

Humilde, visiblemente estragado su cuerpo y espíritu, se dirigió a sus gobernados, desprovisto de ese aire triunfalista y atropellador que se le conocía, volcado su discurso a la tolerancia y hasta a la religión, sustituidos los adjetivos superlativos por palabras que expresaban su sufrimiento, la ambición de convertirse en el líder latinoamericano autoproclamado reemplazada por el silencio, el Presidente venezolano mostró cuánto cambia el dolor.

La imprevisible naturaleza da lecciones que, si se las aprende y sigue, puede hacer de los que las sufren mejores personas.

Las reflexiones públicas de Hugo Chávez en este duro período personal pueden tener un efecto beneficioso para el pueblo venezolano, hoy dividido en dos bandos aparentemente irreconciliables. Pero, el propio Presidente deberá seguir un camino de tolerancia para cambiar esta situación. Es tal vez, en este momento, el único que puede hacerlo.

 Es cierto que los principios y concepciones políticas pueden sobrevivir a la adversidad, pero también, que las formas de conseguir objetivos tienen una gran importancia para que los ciudadanos sientan el quehacer político como una práctica pacífica y tolerante.

La información última refiere que el cáncer está casi vencido por el tratamiento recibido en Cuba, pero con esta enfermedad nunca se tiene una certeza. La reacción del mundo político ante la salud de Chávez fue de solidaridad y de gran generosidad, aun entre quienes no están de acuerdo con sus ideas.

El drama de Hugo Chávez deja de ser sólo personal; trasciende su salud para instalarse en el ámbito político de su país y el de países donde tiene influencia.

Con el deseo de que recupere su salud por completo, también se espera que la tolerancia y reconciliación se conviertan  en su nuevo talante.