Santa Cruz

La justicia no es un instrumento para amedrentar, perseguir y desprestigiar personas

En su homilía dominical, Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de Santa Cruz, rememoró con mucho ánimo lo acontecido en la elección del Santo Padre Francisco  y resaltó el hecho de que el nombre elegido: FRANCISCO es un programa ya de su pontificado que quiere ser signo de las virtudes evangélicas, pobreza, humildad, propios del carisma de San Francisco de Asís.

Hizo un especial paréntesis para pedir al pueblo de Dios que continuemos acompañando y manifestemos nuestro agradecimiento a nuestro Pastor el Cardenal Julio Terrazas  que ha sido partícipe del Cónclave para la elección del Sumo Pontífice, asimismo, anunció que Cardenal Terrazas continuará en Roma hasta la ceremonia de la entronización del Papa.

Mons. Gualberti manifestó que la renuncia del papa Benedicto XVI y la elección del papa Francisco son signos que hay que tomarlos como mensajes de Dios que nos habla cada día y nos indica los pasos que debemos dar para ser participes de su plan de Vida y alejarnos de situaciones de muerte.

Uno de los temas que abordó ha sido el uso de la justicia como instrumento para amedrentar, perseguir adversarios y desprestigiar a las personas. Al respecto dijo “Qué distinta sería la justicia humana si actuara en el modelo de la justicia divina en la que nadie necesita condena, sino perdón, este es el juicio de Dios. El perdón de Dios rehabilita a la persona, con la conversión puede reiniciar, rehacer su vida.

Por otro lado Monseñor Sergio condenó el linchamiento porque es un pecado gravísimo es adueñarse de la vida de alguien. Afirmó que Nadie puede matar al ser humano, repudió la “execrable” costumbre de hacer justicia por mano propia también los “apedreamientos” de palabra. Asimismo manifestó su rechazo a los grupos de poder que se sirven de los medios de comunicación sustituyendo a los tribunales. Lamentó que se use los medios de comunicación para juzgar y linchar a las personas con una superficialidad irresponsable y hasta criminal sin importarle los hechos que se derivan de estas actitudes. Lamentó el hecho que de esta práctica nadie se libra, ni instituciones ni personas. Una vez señaladas, estas experimentan una muerte social y marginación por toda su vida.

En consecuencia Mons. Sergio demandó la atención de los fieles al tiempo de Cuaresma, un tiempo en el que Dios nos ofrece una gran oportunidad de conversión sincera, de pedir perdón y dejar esa actitud perversa de juzgar a los demás y asumir la actitud de Dios padre que ama y perdona.

Mons. Sergio no quiso pasar por alto la cercanía de la celebración del día del padre y lanzó un augurio a los papás y el deseo de que para los hijos y sus familias, estos sean imagen de este amor paternal de dios.

Finalmente convocó al pueblo de Dios a que tengan en cuenta que este 5º domingo de cuaresma se dedica a la solidaridad cristiana. La ayuda estará concentrada al proyecto Oikia que brinda hogar transitorio a jóvenes por un lado y por otro y al Hogar San Lorenzo, que atiende a niños pobres y abandonados desde los primeros días de su vida hasta los 10 años con compañía, educación y calor de hogar.

Mons. Sergio terminó su Homilía exhortando a los fieles a que tengan presente el lema de este domingo “haz por ellos lo que harías por tus hijos”