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LA IGLESIA ALEMANA VENDERÁ SUS ACCIONES EN UNA EDITORIAL QUE PUBLICA TEXTOS SOBRE PORNOGRAFÍA Y SATANISMO

“No podemos ganar dinero durante la semana con aquello contra lo que predicamos los domingos”. Con esta frase lapidaria, el arzobispo de Colonia, Joachim Meisner, anunciaba que los obispos alemanes venderán “sin demora” sus acciones en el Weltbild Publishing Group, uno de los grupos editores más influyentes de Alemania. ¿La razón? Que la editorial publica textos sobre pornografía, magia y satanismo.

La decisión se toma después de que Benedicto XVI reclamara, el pasado 7 de noviembre -semanas después de su visita a Alemania- la erradicación de la prostitución y la pornografía.

El Weltbild Publishing Group es una de las casas editoras más grandes de Alemania. Tiene un ingreso anual de unos 2.200 millones de dólares y unas 6.500 personas trabajando en sus oficinas. La Iglesia alemana, a través de 12 de las 27 diócesis del país, cuenta con el 24% de las acciones de la empresa.

Días antes de las palabras de Ratzinger, la prensa alemana publicó las publicaciones pornográficas y satanistas, con más de 2.500 textos en el catálogo. Al principio, los obispos alemanes emitieron un comunicado en el que apuntaba a un fallo en el sistema de depuración de la empresa.

Sin embargo, Berhard Müller, editor de la revista católica alemana PUR, confirmó que un grupo de fieles ya se habían quejado en 2008 a la Conferencia Episcopal alemana. “Los creyentes se han quejado de esto con los obispos durante años”.

Lejos de dar marcha atrás, Weltbild mostró su “agrado” por la decisión de los obispos, aduciendo que “hubiera sido imposible restringir adecuadamente la diseminación y producción por Internet de medios que contradicen los ideales de los accionistas”.