Análisis

LA ERA DEL MOK’OCHINCHI

Entre burlas y risas, mi lectora de periódicos me informó que en días pasados cerca del santuario de Copacabana el presidente Evo pidió públicamente al canciller David Choquehuanca explicara a sus anfitriones indígenas lo que sucederá en Bolivia el próximo 21 de diciembre al llegar el solsticio de verano, respondiendo el jefe de nuestra diplomacia que en la fecha mencionada concluirá en nuestro territorio la era de la Coca Cola y comenzará la era del mok’ochinchi  y otros brebajes autóctonos.

Fastidiado por las risotadas de mi comadre cochabambina y cuando ella retornó del baño donde fue a hacer pipí, le manifesté que el Canciller es una persona muy seria y un conocedor de la sabiduría autóctona, considerado entre los verdaderos amautas andinos como el descubridor del sexo entre las piedras y de las virtudes afrodisiacas de nuestra papalisa.

Como mi pariente espiritual no tomaba en serio mis palabras y me pidió nuevamente permiso para entrar en mi baño para hacer pipí, le propuse marcharnos al Naiclú “Malena” de la ciudad de El Alto para asistir a la Sesión de Honor seguida de una Verbena Popular preparada por la directiva y donde con toda seguridad encontraríamos a nuestros amigos yatiris (sabios andinos) Titirico, Calimán y Wayruru, los cuales podrían explicar con mucha claridad las palabras del señor Choquehuanca (“Choky”, para sus íntimos) vertidas en Copacabana, pues ellos, los yatiris, oficiaron muchas veces de asesores de quien dirige nuestras relaciones exteriores.

La cholita de Quillacollo me preguntó si podría asistir al acto cultural alteño vestida de chola paceña, a lo que respondí afirmativamente porque yo sé que la chola aunque de pollera sigue siendo cholita.

Allí encontramos a nuestros amigos yatiris quienes nos recibieron con mucho cariño en las puertas del “Malena”.

Sentados a su mesa, sugerí a mi comadre pedir una botella de “champú” para alegrar a los brujos, moción que fue aceptada inmediatamente por mi generosa comadre, después de lo cual habló el yatiri Wayruru quien no hizo otra cosa que reafirmar su certeza de que el canciller Choquehuanca nunca habla “yemadas” y que si él dijo en Copacabana que el 20 de diciembre próximo terminaría la era de la Coca Cola y comenzaría la era del mok’ochinchi, ambos sucesos se producirían impajaritablemente y que en la nueva era todos vestiríamos la ropa usada proveniente de Estados Unidos, Europa y China. La crisis también nos obligaría a seguir adquiriendo vehículos “chutos” que seguirían ingresando al país con permiso de la Aduana Nacional, cuya presidenta “no quiere lastimar a los contrabandistas”. Ese empobrecimiento que será general no afectará la campaña Electoral del presidente Evo que seguirá regalando obras faraónicas en todas las ciudades y pueblos –según agregó el yatiri Titirico- pariente del gobernador de La Paz señor Cocarico.

Ante panorama tan sombrío, le dije a mi acaudalada comadre que nos invitara por última vez otra botella de “champú”.