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LA CRISIS DE LA FAMILIA ES FRUTO DE LA CRISIS DEL HOMBRE

(AREQUIPA) Con motivo de los treinta años de la Familiaris Consortio, el arzobispo de Arequipa, Perú, Javier del Río, afirmó en una conferencia en la Universidad Católica San Pablo (UCSP) que “la crisis de la familia es fruto de la crisis del hombre”.

“La familia no es producto de una cultura, ni el resultado de una evolución, ni fruto de un consenso. ¡No! La familia es una institución natural anterior a cualquier organización política o jurídica y se funda en una verdad que ella misma no produce, sino que ha sido creada por Dios”, manifestó monseñor Javier del Río en una conferencia en la Universidad Católica San Pablo de Arequipa, por los treinta años de la Familiaris Consortio, informa a ZENIT Patricia Laurie Heresi, del Instituto para el Matrimonio y la Familia, del citado centro académico.

El evento, organizado por el citado Instituto, tuvo lugar el 24 de noviembre, en su auditorio principal, ante una nutrida concurrencia.

Durante su ponencia, enfatizó que “la crisis de la familia es fruto de la crisis del hombre”. Esta crisis, dijo, es causada en parte por las influencias culturales como la presión de la mentalidad consumista que busca desordenadamente el confort y el placer, o el relativismo que quiere destruir la visión tradicional de la familia como comunidad de personas abierta a la vida, por otra visión egoísta e individualista de la persona.

Como respuesta a esa crisis y evocando las palabras de Juan Pablo II, invitó a la familia a vivir según su identidad. “Familia, sé lo que eres, plan inviolable de Dios y al mismo tiempo hechura del hombre en su libertad, compromiso del hombre ante el designio divino”, dijo.

El arzobispo de Arequipa fue claro al defender los derechos inalienables de los padres a ser los principales educadores de sus hijos y sostuvo que los demás organismos educativos deben estar al servicio de ellos.

Exhortó a los padres a velar por los contenidos que les enseñan a sus hijos en los colegios y a participar activamente en asociaciones de padres de familia y en escuelas de padres.

Finalmente, el prelado de Arequipa destacó que a pesar de la crisis actual, se ven signos de renovación muy esperanzadores en algunos sectores de la sociedad y de la Iglesia, quizás uno de los más importantes es la revalorización del papel de los padres como transmisores de la fe a sus hijos. Esto lo hacen enseñándoles la doctrina católica y con el ejemplo de su vida.

“Cuando los hijos ven en los padres actitudes cristianas, ellos también las reproducen”, concluyó