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LA CONGREGACIÓN HABÍA “RAPTADO” SUS RELIQUIAS

(MADRID) Los restos mortales de la única beata de Castellón, sor Isabel Calduch, volverán a la capital de la Plana, concretamente a la capilla de Núñez de Arce, en la próxima semana, después de que las monjas Capuchinas que se trasladaron desde la capital de la Plana hasta el convento de las Clarisas Capuchinas de Barbastro (Huesca), llevándose los huesos con ellas, hayan dado marcha atrás en sus intenciones.

De este modo, las religiosas han cedido a la presión procedente tanto de la diócesis de Segorbe-Castellón como del Ayuntamiento de la ciudad, que denunciaban que el traslado de los restos mortales de sor Isabel tenía que ser autorizado por el Vaticano.

El portavoz de la diócesis, Miguel Simón, transmitió el profunfo malestar del organismo al que representa por la acción emprendida por las Capuchinas. «Desconocíamos este hecho. Nos hemos enterado por la prensa», denunciaba el portavoz del Obispado, quien a renglón seguido recordaba que «una vez iniciado el proceso de fusión entre los monasterios de Castellón y Barbastro, y hasta que la Santa Sede dé su visto bueno, se debe observar lo establecido en el Código de Derecho Canónico».