Internacional

Jóvenes voluntarios construyen capilla en sector Las Alamedas de Chépica

( Chepica / Chile) Durante enero se vivieron días agitados en la Parroquia de Chépica: decenas de voluntarios de diferentes establecimientos educacionales llegaron a esta comuna para colaborar en la construcción y reconstrucción de diferentes capillas, pertenecientes a la Parroquia de Chépica. Su párroco Claudio Fuenzalida, explica con una gran sonrisa “esto es un regalo caído del cielo”. Y es que junto a las 80 alumnas y ex alumnas del Colegio Isabel La Católica de la Congregación Escalopias de Santiago, quienes en quince días construyeron la capilla de la comunidad Las Alamedas de Chépica, también llegaron estudiantes de la Universidad Pedro de Valdivia, quienes están en el sector Rinconada de Jauregui para pintar y limpiar el entorno de la capilla Santiago Apóstol. Mientras en el sector de Auquinco continua la construcción de la parroquia local, que con el terremoto resultó completamente dañada. Esta está siendo construida en su totalidad con un aporte importante de los apoderados del Colegio Las Ursulinas de Santiago.

A su vez, durante el mes de enero, Chépica tendrá la visita de seis diáconos permanentes y de distintos matrimonios, quienes realizarán misiones pastorales de evangelización.

Sin duda, un verano lleno de alegrías para el cura párroco de Chépica.

18 años construyendo capillas

El 1 de enero de 2013, a las 15:00 horas, ya se encontraba en Chépica la hermana Mariella del Colegio Isabel La Católica, perteneciente a la Congregación Escopalias, con un grupo de avanzada. Al día siguiente, llegaron 80 alumnas de tercero y cuarto medio y ex alumnas de dicho establecimiento para iniciar las obras de construcción de la capilla de Las Alamedas.

Ellos se autoimponen un plazo de quince días para levantar desde los cimientos hasta la puerta de entrada de la capilla. Para eso, relata la hermana, existe todo un trabajo durante el año, donde junto con reunir fondos para financiar la obra y la estadía de los voluntarios, se comienzan a organizar las cuadrillas, dirigidas por ex alumnas que llevan años participando en estos trabajos de verano.
La hermana Mariella argumenta que éste es un trabajo con el cual se culmina el año pastoral del establecimiento educacional y, por ello, es tan relevante tanto para la comunidad favorecida con los trabajos como para los jóvenes que participan, pues junto con el esfuerzo físico que desarrollan, existe un trabajo personal, donde la idea es vivir quince días en austeridad, conociendo otra realidad”. “Este es un trabajo que realizamos desde hace 18 años en el colegio y es voluntario”, argumenta la hermana.

La Sexta Región ha sido una comunidad favorecida en varias oportunidades por este voluntariado y es la segunda capilla que construyen en Chépica: la primera fue hace cinco años en el sector Uva Blanca y que soportó bastante bien el terremoto del 2010.

Testimonios

Paola López, generación 2008, actualmente estudiante de último año de Pedagogía Básica
“Hace siete años que participo en esa actividad, por el sentido social que nos enseña el colegio. Para mí esto no es sacrificar las vacaciones por el contrario, yo no podría iniciar un año sin estos trabajos. Esta es una gran instancia para crecer, para conocer gente. Aquí uno no sólo construye una capilla, también se construye uno como ser humano, en cuanto a madurez, trabajo en equipo, a vivir en austeridad. Estas son actividades que cada vez más jóvenes deberían realizar”.

Patricia Díaz, estudiante que pasó a tercero medio
“Esta es la primera vez que participo en esta actividad y me interesó asistir, porque me gusta ayudar a la gente. Y aunque a veces es difícil levantarse temprano y hacer tanta fuerza, la satisfacción siempre es mayor: ver a la gente feliz con lo que nosotros hacemos, es una gran alegría, además uno crece espiritualmente”, enfatizó.

Fuente: Comunicaciones Rancagua