Santa Cruz

“Jesús, testimonio de hombre de oración” Mons. Sergio Gualberti

Resumen de la Homilia de Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, pronunciada en la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir. Queridos hermanos y hermanas: Creo que todos nosotros hemos podido seguir por los Medios de Comunicación la Jornada Mundial de la Juventud en Rio. El Papa Francisco con sus gestos y palabras ha lanzado mensajes muy claros, no solo a los jóvenes sino a toda la Iglesia Universal.

Quiero subrayar dos de los mensajes

Una de la frases fuertes: “Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, instalación, comodidad, clericalismo, estar encerrados en nosotros mismo , las parroquias los colegios las instituciones son para salir, tienen que salir a luchar por los valores. Dos veces repite esa frase. Entonces el papa nos convoca a salir a la calle marcada por signos de muerte, con tantos signos de violencia, hostilidad, corrupción narcotráfico, para luchar dice por los valores, con valentía para luchar por el amor la solidaridad, la paz que son valores éticos y espirituales del Reino de Dios.

La invitación apremiante a reafirmar nuestra fe La fe en Jesucristo no es broma, es algo muy serio, es un escándalo que Dios haya venido a hacerse uno de nosotros es un escándalo y que haya muerto en la cruz es un escándalo, la cruz sigue siendo escándalo pero es el único camino seguro, el de la cruz, la encarnación de Jesús. Por favor no licuen la fe en Jesucristo es la fe en Jesús esa es la fe en el hijo de Dios hecho hombre que me amó y murió por mí. No licuar la fe en Jesucristo significa asumirla con todas sus exigencias sin temor sin diluirla por el miedo a la incomprensión de la mentalidad moderna y ni acomodarla a nuestro gusto ni conformarnos a la mediocridad a punto de perder nuestra identidad de ser sal del mundo. Para que la fe tenga fuerza hace falta alimentarla a través de los sacramentos de la gracia, la palabra de Dios y la oración como nos presentan las lecturas de este domingo.

La primera lectura nos habla de 2 ciudades de donde sale un clamor muy grande y su pecado muy grave este clamor nos recuerda el grito del pueblo de Israel cuando era esclavo entonces Dios baja para averiguar en primera persona los hechos. Dios comprueba que los clamores son reales por eso decide destruir las ciudades. Dios comparte este propósito con su amigo Abraham y entablan un dialogo sincero y franco Abraham confiado en su relación de amistad se dirige a Dios con valentía y sus palabras son impregnadas de un profundo sentimiento de humildad y confianza ese dialogo se convierte en una oración de intercesión, de solidaridad de ser justos inclusive hacia los malvados. De la destrucción se salvó Lot y su familia.

Pero esa oración se cumplirá plenamente en Jesús porque Dios perdonó los pecados de todos. El evangelio de Dios nos presenta al propio Jesús que se encarga de formar a sus discípulos en la oración. Jesús se manifiesta como modelo y maestro a partir de su propio testimonio de hombre de oración. Jesús ora en todo momento importante de su vida, en el bautismo en el rio Jordán, en el momento de elegir a los doce discípulos, antes y después de la transfiguración, en el momento de la prueba ora por Pedro, en Getsemaní, e incluso ora por los que lo crucifican y muere intercediendo ante Dios para que les perdone su gran pecado.

La primera palabra de esta oración que Jesús enseña es PADRE sencillamente no le agrega ninguna otra palabra. Cuando oren y cuando se dirijan a Dios díganle padre Abba que significa papá es como Jesús mismo le llama a Dios. Entonces Jesús nos revela que Dios no solo es su padre sino también de todos nosotros un padre que nos quiere como hijos que quiere que nos relacionemos con el no con temor sino con amor y amistad, confiados en el deseo de hacernos participes del Reino.

El Padre Nuestro pasa a ser la oración de todos los hijos adoptivos de todos los miembros del pueblo de Dios y después de haber dicho Padre, Jesús nos induce a hacer 5 pedidos: Santificado se tu nombre Dios tiene un nombre propio Cave nombre que ha revelado a Moisés en el momento que ha encargado liberar al Pueblo de Israel, es a través de su nombre que podemos relacionarnos con El.

Al pedir que su nombre sea santificado estamos comprometiéndonos a que Dios sea respetado,

Venga tu Reino Jesús ha sido enviado por el padre para instaurar el Reino de Dios. Por Jesús el Reino de Dios es una realidad que se ha hecho presente cercana y que va creciendo en nuestra historia.

Perdona nuestros pecados, el perdón es la expresión más alta del amor, y Dios padre esta dispuesto a perdonarnos y Jesús nos lo ha confirmado perdonando a todos los pecadores, hasta en la cruz perdonó al ladrón arrepentido. Incluso perdonó a los que lo crucificaron. Jesús pide perdón por todos nosotros y por que no lo quieren pedir. El recibir el perdón de Dios nos compromete a nosotros a perdonar a los demás una tarea muy exigente una tarea muy difícil.

Y no nos dejes caer en la tentación, es pedir a Dios que seamos vigilantes y nos de la fortaleza para resistir a las tentaciones que buscan alejarnos del bien y de la vida y llevarnos por las sendas del mal y de la muerte

Queridos hermanos la palabra de Dios nos desafía a tomar enserio la oración, oración que es un dialogo con Dios marcado por la confianza, la valentía e insistencia como hemos visto en Abrahán y como nos enseña Jesús

El primero de Julio escuche a Papa Francisco decir una frase “Convencer al Señor con las virtudes del Señor, esto es hermoso es decir si Dios es misericordioso demuestra tu misericordia, si tu eres justo demuestra tu justicia. Eso es hermoso. Y Jesús nos dice el padre sabe las cosas orar y alabar al señor orar y alabar al señor en las coas bellas que tiene y decirle que esas cosas nos las envíe y si es es tan misericordioso y bueno que nos ayude

Amén.