La Paz

INDÍGENAS SE DESPIDEN DE LA PAZ Y PIDEN A EVO Y ÁLVARO APRENDER A SER PADRES

Indígenas de tierras bajas y altas que marcharon por 65 días en defensa del Tipni, se despidieron la noche de este martes de la ciudad sede de gobierno, con un agradecimiento a los paceños por la hospitalidad que recibieron y dejaron un mensaje al presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera: aprendan  a ser padres.

En el sencillo y emotivo acto de despedida que se realizó en la plaza Mayor de San Francisco, antecedida por una misa, el presidente de la subcentral Tipnis, Fernando Vargas, hizo un parangón entre la conducción de una familia y con la dirección de un país.

“Tenemos que aprender a alzar a un bebé, tenemos que aprender a liarle con el pañal a un bebé, no solamente la mujer lo debe hacer sino también nosotros los hombres porque es fácil ser hombre, lo difícil es ser padre y es fácil ser mujer, lo difícil es ser madre”, dijo el dirigente ante un auditorio compuesto por los marchistas y vecinos que acudieron a despedir a los defensores del TIPNIS.

Según el dirigente, los dos mandatarios “deben aprender a dormir con el enemigo, tienen que aprender a dormir con el enemigo, haber cuando lo harán”. Y desde su cosmovisión, significa aprender a sobrellevar una relación constructiva con la pareja.

“Uno se casa, se discute y se pelea y duerme en la misma cama en la noche; eso es aprehender a dormir con el enemigo (…) y eso no es lo que tienen nuestro Presidente y nuestro Vicepresidente, por eso nos trata así, por eso es que nos ha venido tratando y nos sigue tratando de esa manera”, añadió.

La noche del lunes, cuando el Primer Mandatario promulgó la ley corta que establece la intangibilidad del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), mostró una actitud distante con los dirigentes indígenas.

Por ello, Vargas añadió que “eso es lo que les está faltando a nuestras autoridades que les pedimos con mucho respeto señor presidente Evo Morales, señor vicepresidente, Álvaro García Linera, les pido que se casen para que aprendan a gobernar este país”.

Con este mensaje, la mayoría de los indígenas abandonó la sede de gobierno para trasladarse en buses hasta Trinidad, Beni, desde donde partió su caminata el pasado 15 de agosto, una vez en el lugar volverán a sus comunidades.

Un grupo de dirigentes se quedará en la ciudad de La Paz hasta concluir la negociación y la aprobación de  la reglamentación de la Ley corta “de protección al Tipnis”.

Pasada las 15.00 de hoy los nativos levantaron la vigilia que instalaron en plaza Murillo, el miércoles de la pasada semana, con el objetivo de que el presidente Evo Morales se reúna con ellos para encontrar soluciones a sus 16 demandas.

El elogio de los paceños

Dejaron el centro político del país con una marcha hasta la plaza San Francisco, en el trayecto los ciudadanos que estaban al paso los aplaudieron y les felicitaron por sus logros en defensa de sus derechos. “felicidades compañeros”, “sigan adelante”, “no están solos”, fueron algunas de las palabras que se escucharon de boca de paceños y paceñas.

Al llegar a la plaza Mayor se dirigieron a la iglesia San Francisco donde los esperaban monseñor Jesús Juárez y otro sacerdote, ambos saludaron a los dirigentes que encabezaron la columna de marchistas y los hicieron pasar al templo para dar inicio a la celebración eucarística.

No fue una misa cualquiera, la diferencia no sólo fue contribuida por la variedad de las banderas o  la diversidad de los atuendos, sino principalmente por el regocijo de los indígenas en su contacto con Dios.

Hubo canto característico de los indígenas, al igual que una danza. En la homilía, el monseñor Juárez les pidió rezar a Dios “para que los corazones de cada uno de los que estamos acá presentes nunca sean corazones duros, corazones de piedra, como dice el profeta Ezequiel”.

También pidió“por favor, que ya no se repitan los  días de orgullo, de soberbia, de prepotencia, de irrespeto a los derechos de la persona humana”, en alusión a las autoridades de gobierno que hasta antes de que la marcha llegue a La Paz insistían en la construcción de la vía atravesando la reserva ecológica.

En diferentes momentos de la celebración varios de los indígenas exteriorizaron sus sentimientos encontrados, entre dolor y alegría por todo lo que pasaron y lo que arrancaron del poder político y se pusieron a llorar.

Fortalecidos

La dirigenta Miriam Yubanure a quien hace una mes se la vio en diferentes medios de comunicación atada de manos, amordazada con cinta adhesiva y arrastrada por dos policías, dijo que a veces se siente triste, en otros momentos alegre por sus logros. Indicó “hemos estado enfermos, nos ha afectado a los marchistas pero estamos fortalecidos. Ya pasó un mes desde que fuimos amordazados pero eso nos dio fortaleza y nos llamó a la unión”.

A las salida del templo se vio que la gente comenzó a llegar al lugar, cientos de ciudadanos se dieron citar para saludarlos y despedirse de ellos, así como los recibieron con alegría y lágrima, así los despidieron.

En el pequeño acto de despedida organizado por el municipio paceña el alcalde de La Paz, Luis Revilla, entregó a cada uno de los 36 pueblos indígenas la Ordenanza Municipal donde se declara “Huéspedes Distinguidos” lo que fue agradecido por la directiva de los machistas.

Revilla agradeció a los marchistas “porque ustedes nos han dado una muestra de dignidad, de coraje, de heroísmo y de sacrificio por los ideales de los pueblos indígenas que también son los ideales del pueblo boliviano”.

El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), Adolfo Chávez, agradeció a Dios, al pueblos bolivianos y “a los señores de la prensa, a los paceños que nos bridaron su ternura de amistad y amor, gracias a todo el pueblo boliviano, a los nueve departamentos que estuvieron con nosotros, gracias hermanos, al comité de marcha que Dios ha guardado su inteligencia para conducir la columna de la marcha”, afirmó.

La concentración concluyó con la participación musical del canta autor Luis Rico quien junto a una dirigenta indígena que abortó a su bebé a su llegada a La Paz, Nazaret Flores, cantó el tema que de alguna manera caracterizó la movilización “Coraje”.