Santa Cruz

Iglesia pide cese a la violencia en la universidad pública de Santa Cruz

Una tormenta de petardos, golpes y piedras arremolinó a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno en un campo de batalla. Esta vez entre estudiantes que acusan un fraude en las elecciones y que han tomado los módulos enfrentados a otros identificados con las siglas de la Federación Universitaria Local y que intentaron expulsar a los que protestan, a la manera de los ‘rompehuelgas’. El saldo: sangre y heridos.

La violencia se desató luego de que el candidato a rector Miguel Cadima, la sorpresa de estos comicios, denunciara que se había alterado su votación en estudiantes en el centro de cómputo de la Corte Electoral, a las 18:00 del miércoles, sin una explicación satisfactoria. 

Tres horas antes de eso, Cadima (29,10%) figuraba en esa sala de cómputo con más de dos puntos porcentuales arriba de Saúl Rosas (26,98%), según lo que divulgaron los delegados de su frente; los de Primero La Gabriel, de Waldo López; y los de Cadima. Ahí estalló todo.

La bronca siguió anoche. Golpizas por aquí, barricadas en llamas por allá, sangre, estallidos, los heridos se multiplicaron como plaga al punto de que la Iglesia católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos han salido a exhortar a las partes a hallar ya mismo una salida justa para devolver la paz.

“Lo obvio, lo cristiano, es pedir paz, pero no sirve pedirla sin mostrar una justa salida. Esto deben entenderlo los fuertes. Aquí alguna de las partes debe ceder por el bien de todos”, planteó monseñor René Leigue Cesari, obispo auxiliar del Arzobispado de Santa Cruz, que acotó que los “más fuertes” tienen la palabra y “que se debe hacer lo necesario” para proteger la vida.

A nombre de DDHH, Mary Inés Galviz, como quien socorre a los heridos, llegó al sitio del conflicto para abogar por la pacificación. Galviz ha solicitado que se atienda el pedido de los indignados de convocar a una nueva elección, si eso es necesario para aclarar las denuncias.

Y los candidatos a rector tampoco se han dormido. Alfredo Jaldín dio el paso legal: entregó un recurso de nulidad de la votación, señalando irregularidades. 

López, que anoche pidió a la Iglesia católica intervenir, por la mañana ratificó a las cámaras de TV que Primero La Gabriel quiere la anulación. Con una carta, Cadima demandó que todos los candidatos renuncien a su votación y que se convoque a un nuevo claustro. Mientras que Gustavo Coimbra señaló que la autoridad electoral se aplazó, que ahora debe renunciar, que se debe anular la votación, elegir a otros vocales y convocar al claustro en 90 días.

Sergio Justiniano propuso que los vocales renuncien, pero no ha adoptado la postura de anular la votación. A quien no le ha hacen gracia estos pedidos es a Rosas, que demanda respeto a lo sufragado. “Hay que respetar la realización de la segunda vuelta y los resultados de las elecciones. Firmamos un compromiso todos y ahora que se conocen los resultados hay algunos que no los quieren respetar”.

La titular de la Corte, Miriam Guzmán de Molina, aseguró que se tratará el recurso de Jaldín. “No podemos emitir un criterio”, respondió cuando se le preguntó si habrá balotaje. El vocal Roberto Rojas ha dicho que la Corte sesionará hoy en lugar prudente y que decidirán sobre el recurso de nulidad de la votación de Jaldín hasta mediodía