Santa Cruz

Iglesia pide acoger la verdadera alegría que Dios ofrece y trasmitirla en nuestra realidad personal y comunitaria

La exhortación de este domingo invita a la comunidad a sentir la alegría que Dios  regala al hombre.  

No se trata de cualquier sentimiento humano que puede generar alegría sino de uno que proviene de Dios;  “es esa la alegría que no debe faltar en diferentes ambientes de nuestra sociedad”.

Esta la exhortación realizada por Monseñor René Leigue, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santa Cruz.

El primer milagro de Jesús en las “bodas de Cana , es el episodio que relata el evangelio de este domingo.   El vino en una boda judía era muy importante sin embargo  este elemento llega a faltar.

El vino en una fiesta significa alegría y Maria una mujer que está  presente y cercana  observa lo que acontece en la fiesta y nota que algo falta.

Tantas personas hoy  están tristes no sienten alegría por falta de justicia,  porque viven con rencor o ansia de venganza en el corazón y siempre buscan como dañar al otro, por la falta de trabajo porque no hay libertad de hacer o expresar las ideas, porque no pueden expresar la realidad que viven, todo eso impide sentir y vivir con alegría, señala Monseñor Leigue.

Más adelante señala que hoy  la   falta alegría en nuestra realidad  sucede por la falta de una verdadera libertad. “A veces esta libertad la entendemos mal, no se trata de hacer lo que a mí me parece  o la libertad que da el poder y muchas veces se la ejerce mal.”
Hagan lo que El les diga

La fuente de la alegría cristiana se centra  en cumplir los mandamientos de Dios, “hacer lo que EL nos dice”.
Leigue cuestiona si hoy en día cumplimos los mandamientos de Dios, si se cumple el mandamiento de amor entre nosotros o las acciones humanas muestran cosas que van en contra de esto.

“Necesitamos sentir el amor de Dios entre nosotros aceptamos al otro como es,   si no hay ese amor entonces nuestro amor humano  es egoísta que solo acepta al que nos parece bien, que coincide con nosotros pero no  a aquel que es la piedra en el camino”, dijo.
Las personas esperan siempre novedad en la vida, algo que ayude a vivir y de ánimo en el ambiente de la familia y el trabajo, ahí está presente Dios que ofrece su amor y no  abandona a sus hijos.   “Que la alegría de Señor la podamos sentir en nuestra vida y la podamos compartir entre nosotros”.