Santa Cruz

HOMILÍA DE MONSEÑOR SERGIO GUALBERTI, ARZOBISPO COADJUTOR DE SANTA CRUZ,16-09-12

Queridos hermanos y hermanas:

Esta mañana nuestro querido Pastor el Cardenal Julio tiene la dicha y la alegría de bendecir  el nuevo templo de la Parroquia La Santa Cruz.

Se cumple así un sueño de los hermanos de esa parroquia tenían hace muchos años y nosotros nos unimos a este gozo y esta alegría y les felicitamos porque han podido  llegar a tener un espacio donde tendrán que vivir como una comunidad  renovada porque no es suficiente tener un lindo templo, ese templo tiene que estar como signo de una comunidad viva que quiere llevar adelante el mensaje de Jesús. Y mañana nuestro Pastor iniciará un viaje a Alemania por sus  compromisos y lo acompañamos también con mucho cariño y con nuestra oración.

La escena del evangelio de hoy está al centro del evangelio de  Marcos. Nos presenta un giro decisivo y crítico de la vida de Jesús. Hasta ese momento Jesús había desempeñado su actividad en Galilea que era la región donde él se ha criado, cerca de Nazaret. Ahora termina e inicia su último viaje a Jerusalén, es un viaje sin retorno, es el viaje hacia la muerte.

Por eso que ya en el horizonte se avizoran los nubarrones oscuros de su trágico fin.

Hasta ese momento los discípulos habían escuchado a Jesús que predicaba este reino de Dios, enseñaba con autoridad al pueblo y a todas las instituciones Judías, también los discípulos habían sido testigos de sus prodigios y milagros, oraciones a toda clase de enfermos y liberación de endemoniados, la resurrección de la hija de Jairo…. Todos estos signos de su poder y grandeza, su poder sobre el mal y el pecado.

Pero a pesar de todo esto los discípulos no acaban de comprender la identidad de Jesús, entre ellos figura la pregunta ¿Quién es al final de cuentas Jesús?

Ante esto Jesús  se les adelante un poco, empieza con una pregunta no muy comprometedora, una especie de encuesta ¿Quién dice la gente que soy yo?. Y ellos en su respuesta resumen un poco la precepción del pueblo acerca de Él. Responden: algunos piensan que tú eres Elías que ha vuelto, otros que Juan el bautista.

Pero Jesús  no se conforma con esta respuesta y ahora se dirige con esta pregunta: Bueno, y ustedes quién dicen que soy yo?. Pedro en nombre de todos hace su profesión de fe: Tú eres el Cristo, tú eres el Mesías.

La respuesta es certera. Jesús es el Mesías esperado por tantos siglos en el pueblo de Israel, el enviado definitivo de Dios padre para cumplir todas estas esperanzas, de manera especial, la esperanza de liberación del pueblo de Israel.

Pero la figura de Mesías entre la gente tenía otro sentido, la mayoría de los Judíos pensaba en un líder político al estilo del Rey David que suscitara esperanzas nacionalistas y los liberara de la sumisión al Imperio Romano.

Habla con toda claridad sobre su destino, no quiere que queden dudas, les dice: Si yo soy el Mesías  pero tengo que sufrir mucho, ser rechazado por las autoridades religiosas y políticas, ser condenado a muerte y resucitar a los tres días.

Pero Jesús  como Mesías no nos vino a  salvar como pretenden la gente y de la forma en que pretenden los señoríos de este mundo; No vino con los poderes políticos, no vino con el poder económico, con dinero comprando gente, no vino con la fuerza militar,  no vino con la sumisión de la justicia  a los intereses particulares, no vino a buscar la fama  y la gloria sino con la cruz del amor y del servicio……..

………… Es la expresión de rechazo de Jesús a toda  clase de ideología y de  falsos mesianismos que también hoy de muchas partes del mundo so pretexto de liberar al hombre más bien los esclavizan.

Satanás es el tentador, así como Jesús había sido tentado el inicio de su vida pública, ahora es  Pedro que ya va tentando. Le dice: tus criterios son puramente los criterios del mundo, todo se basa sobre el poder y la fuerza y no sobre el amor y por tanto  se oponen a los designios de Dios. Y por eso le dice: colócate sobre el lugar que te corresponde, ponte detrás de mí. Tú eres discípulo, ponte detrás de mí, no impidas i camino hacia la cruz.

Yo estoy yendo hacia la cruz porque la cruz es la salvación.

Y en ese  momento Jesús después llama a los demás discípulos y  a toda la gente y le hace una propuesta, sin falsas promesas ni ilusiones, el que quiera venir detrás de mí que  renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Palabras decisivas, medulares y provocativas.

Ser cristiano en otras palabras significa que no tiene que ponerse en primer lugar él mismo, no piense en tener privilegios ni poder, por el contrario que renuncia a ser gestor de su vida y enfrente como Jesús y con Él, por el camino de la vida y de la cruz  que comporta el ser fiel al mandato de Dios Padre, porque la fidelidad a Dios implica cruz; Claro que cumplir con este programa, ser servidores de Jesús hoy, no es nada fácil, no está de moda ser cristianos, exige ser anticonformistas, estar dispuestos a ir contra la corriente general y de los poderes de turno, nos intima hoy  incluso confesar en público nuestra fe porque a menudo tropezamos con la incomprensión, el descredito y hasta la burla y la hostilidad. Por eso necesitamos valor y necesitamos tener toda nuestra confianza en Cristo crucificado en quien está puesta nuestra fuerza….

Hemos sido testigos del viaje del Papa Benedicto al Líbano. L Papa había escogido como lema: “No tengan miedo” ha ido a decir a los cristianos que del Medio Oriente se están escapando muchos de ellos por la persecución que se ha desatado desde muchos meses atrás y que ahora ha recrudecido por esa película infamante en Estaos Unidos que ha procurado una reacción violenta. Y el Papa ha dicho: No tengan miedo, no dejen le medio oriente, no escapen porque a través de ustedes se puede dar una nueva realidad, ese nexo entre cristianismo e Islam que es posible. Es posible una nueva convivencia. Después dice el Papa, en la locura de la cruz tiene que testimoniar ustedes porque la locura de la cruz transforma el sufrimiento en amor y por lo tanto en vida.

Por lo tanto este llamado a seguir a Jesús, a orientar nuestra existencia en Él no es renunciar a ser nosotros mismos, a la realización personal, a la felicidad verdadera, sino que es vivir con absoluta libertad frente incluso a nuestro propio ser, a los intereses personales, poniendo la voluntad de Dios en primer lugar en nuestra vida, así se ha encontrado l verdadero sentido de la vida, el sentido pleno porque el que  quiera salvar su vida la perderá, el egoísta que pienso  solo en sí mismo ése la perderá, pero el que pierde su vida por mí –dice Jesús- y por el evangelio la salvará. Nosotros encontramos nuestra vida si de verdad perdemos nuestra vida por Cristo, estamos ahí frente a una opción, o vivimos  de acuerdo a nuestra propia voluntad nuestro interés, nuestro yo egoísta, nuestras ganas y  así vamos a perder nuestra vida; o seguimos a Jesús y entonces vamos a realizarla y a encontrarla en la plenitud.

………. Para terminar quiero recordar que el día viernes 21 no es solo el día de la primavera y de la juventud es también el día Internacional por la Paz, como signo de adhesión, al mediodía del viernes habrá un repique de campanas en todas nuestras parroquias e Iglesias, para que todos por un momento nos recordemos  de que la Paz es un deber de todos, una paz que tanto necesitamos en nuestro país y en nuestro departamento.

Y como es el día de la juventud hago un llamo especial a los jóvenes para que sean de verdad sembradores de justicia y paz, visto que los mayores muchas veces no  lo somos.

Estamos en el mes de Santa Cruz muy próximos a celebrar las efemérides departamentales, que esta sea la oportunidad para hacer una evaluación de todo lo que se ha vivido este año, luces pero muchas sombras también, que sea un encuentro reconciliador entre todos los cruceños y los  Bolivianos, un auténtico encuentro entre hermanos que permita avizorar días mejores para todos. Entonces, que todos nosotros pero de manera especial as autoridades nos comprometamos a superar  la situación vergonzosa que por desasido tiempo estamos sufriendo, situación de rencillas, odios, divisiones, intereses particulares, busquemos ante todo lo que nos une no lo que nos divide, pongamos el bien común por delante de los intereses particulares, el bien de todos los ciudadanos y en especial de los más pobres  y necesitados.

Oficina de prensa del Arzobispado de Santa Cruz.