Cochabamba

Homilía de Mons. Tito Solari, Ordenación Episcopal de Mons. Roberto Flock

Queridos hermanos y hermanas:

Estamos acompañando a Mons. Roberto Flock.

Lo acogemos con esperanza y con gratitud por su disponibilidad a ofrecer su vida al Señor para nuestra Iglesia.
Con él acogemos y saludamos cordialmente al Obispo de su Diócesis de origen, Mons. William Patrick Callahan, Ofm Conv,  a sus hermanos, hermanas y a los amigos de la Diócesis de La Crosse.

Nos auguramos que la comunión que Mons. Roberto ha mantenido viva con su Iglesia se extienda en el futuro también a nosotros, a nuestra Iglesia.

Y ahora nos unimos con mucha fe a celebrar la predilección que el Señor ha tenido a Mons. Roberto.

Predilección que se manifestará en la efusión del Espíritu del Señor sobre Él, a beneficio de nuestra y de todas las Iglesias.

Conversando con Mons. Roberto y mirando su escudo episcopal vemos que él ha elegido la figura del buen Pastor y de las ovejas para expresar su nueva identidad y misión.  Su lema es: Pastorea las ovejas.

Son imágenes evangélicas, que han atravesado la historia e iluminado generaciones y que nos hablan también hoy.

Pero con el propósito de actualizarlas, me parece muy apropiado hacer referencia a la homilía que el Santo Padre ha tenido en San Pedro, ordenando a cuatro obispos, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor.

¿Qué significa ser Obispo hoy?
En un lenguaje moderno, diría existencial, el Papa Benedicto XVI nos explica qué significa ser Obispo hoy.

Y responde:   Ser hombre de corazón inquieto.
Hombre movido por la búsqueda inquieta de Dios y de la salvación del mundo.

Hombre que vive en actitud de esperanza; que no se apoya a las seguridades que le pueden dar las cosas de este mundo y que busca una realidad más grande.

Hombre sabio, que quiere saber sobre todo lo que es esencial; que quiere saber cómo se puede llegar a ser persona humana. Y por esto quiere saber si Dios existe, dónde existe, cómo es. En suma un hombre que busca a Dios.

El Santo Padre se pregunta además cómo debe ser un obispo y nos dice:  Debe ser sobre todo un hombre cuyo interés esté orientado a Dios, porque sólo así se interesará verdaderamente por los hombres. O al revés: Un obispo debe ser un hombre al que le importan los hombres, que se siente tocado por las vicisitudes de los hombres. Debe de ser un hombre para los demás.

Pero – añade – todo esto excede la orientación y la capacidad  que el hombre tiene naturalmente.  Esto se entiende solamente desde la fe y es necesario apoyarse en la oración.

La oración se vuelve el hijo conductor de la vida del Obispo, porque lo une a Dios y a su comunidad. La oración de la Comunidad sostiene constantemente al Obispo. La oración del Obispo intercede por la Comunidad, que la pide y la necesita.

Utilizando el mismo lenguaje existencial del Santo Padre, quisiera continuar con otros interrogantes:
¿Quién es el sacerdote que ordenamos obispo?
Un hombre en carne y huesos y… de una familia numerosa.
Un hombre que viene de lejos, del norte, de Estados Unidos.
Un hombre preparado, primero en su tierra y luego en Roma.
Un hombre misionero:
– Que ha dejado su tierra, eligiendo a Dios, en un profundo acto de fe.
– Que ha servido 25 años en la Iglesia de Santa Cruz.
– Que ha dado ya su juventud y que se apresta a dar los años de su madurez a Bolivia. Y por ende que entiende la vida como un entregarse.
– Que ha sido,  como Vicario General por  9 años,  el brazo derecho  del Señor Cardenal.
– Que tiene un espíritu emprendedor, positivo, jovial.

¿Para qué un nuevo Obispo en Cochabamba?
Para meter sangre nueva en nuestra Iglesia. Los servidores de estos años ya han cumplido su ciclo y necesitamos relevo, antes o después.

La Ordenación es un acto eclesial.
El Santo Padre – como hemos escuchado en la lectura de la Bula – ha nombrado  a Mons. Roberto para la Iglesia de Cochabamba.
Y ahora lo consagramos en una celebración colegiada, es decir en un acto del Colegio de Obispos.  Es el Obispo local que ordena, pero siempre en comunión con la Iglesia Universal y con el Santo Padre.

Lo consagramos con la imposición de manos e invocando la efusión del Espíritu Santo, según el antiguo rito de la Iglesia. Todos los Obispos – durante la oración consecratoria –  extenderemos las manos sobre el Ordenando y luego cada uno de los Obispos se acercará particularmente. Así Mons. Roberto será consagrado sucesor de los Apóstoles y acogido en el Colegio Apostólico.

Cuál es la principal función del Obispo?  
Cada Obispo está al servicio de la unidad de la única Iglesia de Cristo en la pluralidad de  las Iglesias particulares.
Cada Obispo trabaja y vive por la unidad de su Iglesia particular y al mismo tiempo vive preocupándose por la unidad de la única Iglesia de Cristo.

¿Pero el Obispo no tiene que velar también por el mundo?  Por la Sociedad?    
El Concilio Vaticano II afirma que la Iglesia es la luz del mundo, una palabra que orienta, una expresión de la misericordia de Dios, una realidad que salva.

Pero hoy como ayer y siempre esta realidad se encuentra en conflicto con los muchos criterios del mundo. Al respecto el Santo Padre afirma:
 Quien vive y anuncia la fe de la Iglesia, en muchos puntos no está de acuerdo con las opiniones dominantes.  Por eso el valor de contradecir las orientaciones dominantes es hoy especialmente acuciante para un Obispo. Él ha de ser valeroso. Pero ese valor no consiste en golpear con violencia, en la agresividad, sino en el dejarse golpear y enfrentarse a los criterios de las opiniones dominantes.  El Señor nos manda como corderos en medio de lobos.

Pero no tengas miedo. No estamos solos. El Cristo de la Concordia y la Virgen de Urcupiña no son sólo signos de la identidad de Cochabamba, sino que de veras están en el corazón de todos los Cochabambinos y nos ayudan, nos protegen, nos salvan.

El Cristo de la Concordia y la Virgen de Urcupiña hoy te acogen en nuestra familia y te protegen.  

Querido Mons. Roberto, ha llegado el momento. Ahora todos oramos por ti, para que el Amor de Dios,  por la efusión del Espíritu Santo, se derrame en tu corazón.  Para que te una a Dios y a tu Pueblo, para que te colme de la caridad del Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.
 

Mons. Tito Solari
ARZOBISPO DE COCHABAMBA