Santa Cruz

HOMILÍA DE MONS. SERGIO GUALBERTI, 04-09-11

LA MIGRACIÓN EN BOLIVIA: EL DESAFIO PRINCIPAL ES CREAR FUENTES DE TRABAJO DIGNO

 Queridos hermanos y hermanas:

Hoy se celebra la Jornada Mundial del Migrante, ocasión para reflexionar sobre este grave problema de millones de personas que deben abandonar la tierra que los ha visto nacer en busca del pan de cada día para sí y su familia. En la mayoría de los casos este pan tiene un precio muy caro para los migrantes, sabe mucho a dolor, injusticia y humillaciones, además de las consecuencias graves para la unidad de la familia.

Bolivia es país de emigrantes y no podemos quedarnos indiferentes ante este problema, el desafío principal es crear fuentes de trabajo digno para que todo ciudadano que nace en este país pueda tener una vida digna.

DIA DE LA JUVENTUD: ENVIADOS A DIFUNDIR LA GOZOSA Y PROFUNDA EXPERIENCIA DE JESUCRISTO.

También celebramos hoy en nuestro país el día la juventud y en nuestras mentes y corazones siguen vivas las imágenes de los 2.000.000 de jóvenes reunidos con el Santo Padre al rededodor de Jesucristo, con el propósito de vivir <Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe> (cf. Col2, 7). Quiero recordarles el mandato que el Papa Benedicto XVI les ha confiado al momento de despedirse: les digo: Gracias y en hora buena por el testimonio que han dado… les invito ahora a difundir por todos los rincones del mundo Ia gozosa y profunda experiencia de fe vivida… Transmitan su alegría… Con su cercanía y testimonio ayuden a sus amigos y compañeros a descubrir que amara Cristo es vivir en plenitud”.

GUIAR NUESTRAS RELACIONES POR LA CARIDAD Y LA FRATERNIDAD PORQUE AMANDO A DIOS Y A LOS HERMANOS EL HOMBRE SE HUMANIZA Y ES AUTENTICAMENTE FELIZ.

Las lecturas de hoy nos indican el camino de nuestra realización plena, de nuestra alegría como discípulos y seguidores de Jesús. San Pablo escribe a los primeros cristianos de la comunidad de Roma: “Que Ia única deuda con los demás sea la del amor mutuo”. Con esta imagen sorprendente, que sólo está permitida la deuda del amor recíproco, Pablo nos dice que el amor fraterno es la norma segura que debe guiar a los cristianos de todos los tiempos en sus relaciones, por lo tanto también para nosotros hoy. Ser cristiano es ser miembro de la lglesia y vivir nuestra fe no aislados sino en comunidad junto a los demás bautizados, guiados en nuestras relaciones por la caridad y la relación fraterna.

San Pablos sigue profundizando este aspecto con dos afirmaciones categóricas: “el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley… y cumplir perfectamente Ia ley consiste en amar”. Con esta repetición e insistencia acentúa el mensaje que quiere transmitir: el cristiano que ama verdaderamente no tiene necesidad de ninguna otra ley porque la ha cumplido en plenitud. San Agustín dirá: “Ama y haz lo que quieras” sí, porque amando uno cumple la ley de Dios, que es inspirada por el amor y está al servicio del amor. La realización y la felicidad que cada uno busca con tanto ahínco la encuentra en el amor a Dios y a los hermanos, un amor auténtico que humaniza, ennoblece y hace realmente feliz al hombre.

San Pablo insiste una vez más: Los mandamiento: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás y cualquier otro, se resumen en este: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”. Los mandamientos no son otra cosa que la expresión del amor y tienden a que juntos consigamos la plenitud de la vida y de la salvación en comunión con Dios. Así entendidos los mandamientos, no atentan a nuestra autonomía y libertad como acusa una cierta mentalidad moderna, por el contrario, son los medios para vivir en el amor y la libertad verdadera.

AMOR, DONACIÓN Y ENTREGA CARACTERIZAN AL CRISTIANO MADURO

Aceptar los mandamientos es abrir las puertas de nuestra vida para que cada uno salga del propio egoísmo para adquirir la actitud que caracteriza al cristiano maduro y adulto: el amor, la donación y la entrega a los demás. Esta manera de concebir la ley debería impregnar también las leyes de la sociedad civil porque están al servicio del amor y de la vida de todos, una vida compartida y en fraternidad.

TODOS LOS QUE CREEMOS EN CRISTO SOMOS CORRESPONSALES DE LA VIDA Y DE LA SALVACIÓN DE NUESTROS HERMANOS.

En esta perspectiva se entiende lo que dice la primera lectura del profeta Ezequiel y el evangelio de Mateo. La caridad fraterna se manifiesta y realiza en la preocupación por el bien y la salvación del hermano, a imagen de Jesús que “ha venido a buscar Io que estaba perdido”. Todos los que creemos en Cristo somos corresponsales de la vida y de la salvación de nuestros hermanos, porque la liberación del mal y la salvación que Dios nos ofrece a través de su Hijo Jesús, es para todos. Sería un grave error pensar que podemos salvarnos sin que nos Importe lo que pasa a nuestros hermanos. Desentendernos de los demás, encerrarnos en nosotros mimos y no ser solidarios con los hermanos, sobre todo cuando van por un mal camino y se están alejando de Dios, no condice con nuestra condición de discípulos de Jesús.

Así hay que comprender la dura advertencia que Dios hace al profeta Ezequiel al momento de confiarle el mandato de levantar la voz para llamar a la conversión al pueblo de Israel: “… si tu no hablas al malvado poniéndolo en guardia para que cambie de conducta,… a ti te pediré cuenta de su sangre”. El profeta no puede callar, tiene que solidarizarse con su pueblo y anunciarle la Palabra de Dios, el que “no desea la muerte del malvado sino que se convierta de su mala conducta y viva”. El pueblo tiene que cambiar de rumbo, desterrar las injusticias, las divisiones y la maldad que se campean en su interior.

EL SEÑOR NOS LLAMA A LEVANTAR LA VOZ, EN NUESTRO PAÍS LOS CRISTIANOS NO PODEMOS QUEDARNOS PASIVOS Y RESIGNADOS ANTE…

Hoy también el Señor nos llama a este servicio, a levantar la voz, con respeto pero con valentía, en una sociedad que no esta muy dispuesta a oír la verdad. En nuestro País, los cristianos no podemos quedarnos pasivos y resignados ante la presencia organizada del narcotráfico, la corrupción generalizada, la contaminación de los ríos, las quemas irracionales de los bosques y la invasión de las reservas naturales, hechos que provocan una grave disgregación social y que ponen en riesgo nuestra misma subsistencia.

DIÁLOGO GOBIERNO E INDÍGENAS DEL ORIENTE

Saludamos con mucha esperanza que se haya reanudado el diálogo entre autoridades del gobierno y los indígenas del oriente por el problema del TIPNIS. Es urgente que se deje a un lado el recurso a la fuerza como los bloqueos y las contra-marchas en el intento de frenar el avance de los indígenas. Estas medidas solo pueden provocar enfrentamientos sangrientos y luctuosos, por eso es indispensable deponer toda medida de confrontación y asumir actitudes de solidaridad y fraternidad. De esta manera, se facilitará el diálogo que esperamos firmemente sea sincero y transparente, y que tome en cuenta las justas exigencias de los indígenas en vista a una solución justa y satisfactoria del problema.

LA IGLESIA ES UNA COMUNIDAD DE CONVERSIÓN… LA CORRECIÓN FRATERNA Y LA ORACIÓN EN COMUNIDAD NOS AYUDAN A SUPERAR NUESTRAS DEBILIDADES

Jesús en el evangelio de hoy nos hace la misma propuesta: El nos plantea que los cristianos peregrinemos todos juntos hacia la casa del Padre, unidos por amor fraterno. Jesús, sin embargo, esta conciente que el pecado es una realidad que esta presente en el mundo y también  en la comunidad cristiana hasta que el Reino de Dios este totalmente instaurado al final de los tiempos. La Iglesia es una comunidad de conversión, no una asamblea de ángeles, de seres impecables, sino de hombres y mujeres que, con sus lados positivos pero también con sus limitaciones humanas, caminan juntos como hermanos hacia Dios. Para superar nuestras debilidades Jesús nos presenta como ayuda recíproca los medios privilegiados de la corrección fraterna y la oración común.

Ante el pecado de un hermano que pone en riesgo su misma fe en Dios y que amenaza dividir a la comunidad,  Jesús pide restablecer la unidad y la concordia fraterna. Él propone la corrección fraterna como medio para la conversión, para enderezar la vida por el camino del bien, de la honradez, de la justicia y de la paz, por el camino de la voluntad de Dios.

También nos pide  implementar la oración en comunidad. La comunidad, aún la más pequeña, “dos o tres reunidos en mi Nombre” en presencia de Jesús, puede lograr que Dios atienda nuestras suplicas, en especial la conversión y la salvación del pecador,  y la superación de las divisiones y conflictos, que tiene su origen en el pecado y el miedo.

DEJAR LA MENTALIDAD INDIVIDUALISTA Y BUSCAR LA SALVACIÓN DE TODOS.

¿Podemos nosotros decir que vivimos nuestra fe en comunidad y que por lo tanto nos sentimos corresponsales de la vida de fe de nuestros hermanos? Si miramos con sinceridad nuestra vida cristiana, debemos reconocer que estamos muy lejos de cumplir con este compromiso, la mentalidad individualista de la sociedad de hoy influye con fuerza en nosotros, al punto que nos planta buscar la salvación, cada uno por su cuenta.

La Palabra de Dios una vez más nos cuestiona, nos invita a la conversión y nos recuerda que sólo podemos pensar en salvarnos si somos solidarios de la suerte de todos nuestros hermanos. Amen.

Oficina de Prensa del arzobispado de Santa Cruz.