Cochabamba

Homilía de Mons. Robert Flock: ¡Viva Papa Francisco!

Quinto Domingo de Cuaresma – 17 de Marzo, 2013

Estimados Hermanos,

Quiero compartir el breve mensaje de la Conferencia Episcopal de Bolivia en ocasión de la elección del Papa Francisco, que se titula:
“En la Iglesia prevalece la Esperanza”

La Conferencia Episcopal Boliviana recibe, con profundo gozo y agradecimiento a Dios, la elección del Santo Padre Franciscoen la persona del hasta ahora cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires,nacido enArgentina, América Latina,el continente de la esperanza.Le enviamos nuestra felicitación yle manifestamos la adhesión y cariño fraterno de la Iglesia que peregrina en Bolivia.

 Es un acontecimiento históricoque tiene su origen en profundos designios divinos. Hay que resaltar que se trata del primer papa latinoamericano, elegido en uno de los cónclaves más cortos de los últimos tiempos y que inicia una nueva etapa en la vida de la Iglesia. Pero el acontecimiento principal es la presencia y acción del Espíritu Santo, que fue posiblegracias a la fe de millones de fieles en todo el mundo y a la comunión de los cardenales representantes de la Iglesia Universal.

 A través de este acontecimiento, la Iglesia Latinoamericana recibe un regalo del Espíritu Santo que, al mismo tiempo, la compromete a brindar lo mejor de sí para la vida de la Iglesia Universal y la misión que ha recibido de Cristo. La fe espontánea, la profunda devoción a la Madre de Dios, el testimonio de solidaridad de los pobres y el caminar de sus comunidades de fe, rasgos de la Iglesia latinoamericana,atraen ahora sobre sí los ojos del mundo.
 Destacamos y celebramos los primeros gestos del Papa, un hombre sencillo y de profunda fe, que nos ha invitado a orar por el Papa Emérito y por él mismo, que ha querido encomendarse a nuestra Madre la Virgen María y ha manifestado su deseo de caminar junto a su pueblo en fraternidad, amor y confianza.
 Animamos a nuestros fieles, en este Año dedicado a la fe, a unirse al Papa Francisco con la oración, para que el Señor que le ha elegido le acompañe y fortalezca en su misión y para que todos renovemos el compromiso de servicio en comunión consus iniciativas pastorales.
 Que Dios bendiga al Papa Francisco y a nuestro pueblo.

Mons. Oscar Aparicio Céspedes, Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, La Paz, 14 de marzo de 2013.

Queridos Hermanos, la elección del Papa Francisco es como un cumplimiento de la profecía de Isaías en nuestra primera lectura hoy: “No se acuerdan de las cosas pasadas, no piensan en las cosas antiguas; yo estoy por hacer algo nuevo; ya está germinando, ¿no se dan cuenta?” (Isaías 43,19). El hecho de que este nuevo Papa se hace llamar Francisco y con una sencilla naturalidad rompe con ciertos protocolos tradicionales, nos da una señal del actuar de Dios en nuestro tiempo, quien envía desde el nuevo mundo a un nuevo pastor para guiar a la Iglesia universal en la ciudad eterna donde fueron martirizados San Pedro y San Pablo. En un encuentro con Periodistas, el Papa explicó su nombre.

“Les contaré la historia. Durante las elecciones, tenía al lado al arzobispo emérito de San Pablo, y también prefecto emérito de la Congregación para el clero, el cardenal Claudio Hummes: un gran amigo, un gran amigo. Cuando la cosa se ponía un poco peligrosa, él me confortaba. “Cuando los votos subieron a los dos tercios, hubo el acostumbrado aplauso, porque había sido elegido. Y él me abrazó, me besó, y me dijo: ‘No te olvides de los pobres’.Y esta palabra ha entrado aquí[señalando su corazón]: los pobres, los pobres. De inmediato, en relación con los pobres, he pensado en Francisco de Asís. Después he pensado en las guerras, mientras proseguía el escrutinio hasta terminar todos los votos.Francisco es el hombre de la paz. Y así, el nombre ha entrado en mi corazón: Francisco de Asís.Para mí es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la creación; en este momento, también nosotros mantenemos con la creación una relación no tan buena, ¿no? Es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre.¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”

¡Que testimonio más lindo! ¡Que actitud más sorprendente! ¡Qué palabras, a la vez confortantes y desafiantes! “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!” Seguramente, el nuevo Papa será puesto a prueba, como lo fue Jesús en el Evangelio, cuando le trajeron la mujer adultera, no para cumplir la Ley de Moisés, que dice “Amar a Dios” y “Amar al Prójimo”, sino para atrapar a Jesús. Sin embargo, otra novedad del Papa Francisco, es su apertura a los periodistas, a quienes agradecieron y felicitaron por su trabajo en los días del cónclave, diciéndoles:

“Vuestro trabajo requiere estudio, sensibilidad y experiencia, como en tantas otras profesiones, pero implica una atención especial respecto a la verdad, la bondad y la belleza; y esto nos hace particularmente cercanos, porque la Iglesia existe precisamente para comunicar esto: la Verdad, la Bondad y la Belleza «en persona».Debería quedar muy claro que todos estamos llamados, no a mostrarnos a nosotros mismos, sino a comunicar esta tríada existencial que conforman la verdad, la bondad y la belleza.”Así que el Papa Francisco no está lanzando piedras a pecadores, sino piropos a periodistas.

Creo que la postura del Papa con los periodistas se entiende mejor a la luz de algo que dijo a los Cardinales: “No cedamos nunca al pesimismo, a la amargura que el diablo nos propone cada día. No cedamos al desaliento. Tenemos la firme certeza que el Espíritu Santo da a la Iglesia, con su hálito potente, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para llevar el Evangelio hasta los extremos confines de la tierra.La verdad cristiana es atrayente y persuasiva porque responde al deseo profundo de la existencia humana, anunciando de forma convincente, que Cristo es el único Salvador de toda la persona y de todos los seres humanos.”
Finalmente hermanos, creo que las Palabras de San Pablo a los Filipenses en nuestra segunda lectura, podría ser las palabras del Papa Francisco, y ojalá, de cada uno de nosotros:

“Todo me parece una desventaja comparado con el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por Él, he sacrificado todas las cosas… con tal de ganar a Cristo y estar unido a Él. … Esto no quiere decir que he alcanzado la meta, ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús.” (Filipenses 3,8.12).

 

Mons. Robert Flock
OBISPO AUXILIAR DE COCHABAMBA