Internacional

Francisco: Los hermanos separados no son adversarios ni competidores, sino hermanos en la fe

“El testimonio de los cristianos perseguidos nos empuja a crecer en la comunión fraterna”

Ayer tarde, el Santo Padre recibió, de forma privada, a un centenar de pastores evangélicos de orientación pentecostal, procedentes de diversos lugares del mundo, que habían manifestado el deseo de encontrarlo.

El grupo estaba encabezado por el pastor Giovanni Traettino, cuya comunidad fue visitada por el Papa en Caserta el año pasado.

El encuentro se desarrolló en el salón adyacente al Aula Pablo VI y se caracterizó por la viva cordialidad y el espíritu de oración por la unidad. El Santo Padre estuvo acompañado por el cardenal Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos.

Hace pocos días, hablando una delegación de la Iglesia Evangélica-Luterana de Suecia, el Papa Francisco recordó el decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II ”Unitatis Redintegratio”, que ”expresa un profundo respeto y aprecio por aquellos hermanos y hermanas separados a quienes, en la coexistencia cotidiana, se corre a veces el peligro de prestar poca consideración. En realidad no deben ser percibidos como adversarios o competidores, sino reconocidos por lo que son: hermanos y hermanas en la fe”.

La llamada a la unidad, dijo el Papa, también implica ”una exhortación apremiante al compromiso común en el ámbito caritativo, en favor de todos aquellos que en el mundo sufren por causa de la miseria y la violencia y que necesitan de manera particular nuestra misericordia”.

“Especialmente el testimonio de nuestros hermanos y hermanas perseguidos nos empuja a crecer en la comunión fraterna. De actualidad urgente es también la cuestión de la dignidad de la vida humana, que debe respetarse siempre, así como las temáticas relacionadas con la familia y el matrimonio”.