Análisis

Fernando Perez Cautín: Las negociaciones en La Haya

Empezaron los alegatos en el tribunal de La Haya para encarar el tema marítimo de una vez, para que el gobierno chileno no siga dando largas al asunto, mareando la perdiz, para que todo siga igual.

Aclaremos para nuestro buen entender que de estas sesiones no va a salir una resolución que obligue a Chile a dialogar para encontrar una solución a nuestra demanda. Lo que Bolivia pide es que Chile se siente a tratar el tema de una salida soberana para Bolivia en las costas del pacífico. Chile hizo en varias ocasiones ofertas de soluciones para un acceso soberano de Bolivia, pero nunca prosperaron los diálogos para llegar a una solución en los términos que proponía Chile, por falta de voluntad de las autoridades del país vecino. Por su parte el gobierno chileno argumentó en el tribunal de La Haya que no hay tema a tratar y que el tribunal no tiene competencia para considerar la demanda de Bolivia.

Entonces no esperemos que en unos días tengamos un gran festejo por una salida al mar. En el caso de que el tribunal se declare competente para tratar esta demanda, se iniciarán una serie de alegatos por ambas partes, hasta que el tribunal emita una resolución que obligue a Chile a sentarse a negociar y eso puede durar algunos meses. Acordado el dialogo, este podrá ser dilatado por años por el gobierno chileno para pasarle la papa caliente al próximo gobierno. No habrá un acuerdo rápido que satisfaga nuestra demanda.

Ahora mismo en Chile se ha desatado una campaña de medios de comunicación exaltando el patriotismo en la población. La campaña la encabeza el periódico El Mercurio de propiedad de la familia Edwards. Es la misma familia que explotaba junto a la firma inglesa Gibbs & sons nuestro salitre, la que no acepto pagar ni un centavo de impuestos a Bolivia, la que empezó la campaña de incitación pagando a la prensa de aquel tiempo para presionar a su gobierno a que intervenga militarmente. Es así que el 14 de febrero de 1879 las tropas chilenas toman por asalto el puerto de Antofagasta, Justo el día en que la Compañía de Salitres y Ferrocarril de la familia Edwards iba a ser rematada por parte del gobierno boliviano para adjudicarla a otra empresa. Chile fue manipulado por la oligarquía chilena, encabezada por la familia Edwards, la misma que ahora encabeza la campaña patriotera en la prensa.

El tema de fondo es económico como siempre. Los países vecinos como Brasil quieren llegar a los mercados asiáticos como la china e India con su producción de alimentos y materias primas, atravesando Bolivia y embarcando en los puertos de la costa del pacifico. Para ello Bolivia decide unir el ramal ferroviario oriental con el occidental para facilitar el transporte de carga además de ampliar las vinculaciones por carreteras. Entonces, quien controle los puertos controlará el negocio. Bolivia busca acceso al pacifico de manera soberana para encarar este desafío. Chile no renunciará a esta oportunidad que significa desarrollo de su zona norte y crecimiento de su economía por lo tanto no apuesta al diálogo sincero.

Bolivia busca el dialogo pacifico para encontrar una solución a nuestra demanda justa. Hay una situación de colonialismo parecido al de las islas Malvinas pero así no se lo está planteando. La guerra no da derechos, sólo el dialogo logrará la hermandad de nuestros pueblos y la prosperidad compartida, pero no la ambición de la oligarquía chilena que generó la guerra y hoy persiste en manipular a su pueblo.