Internacional

Estudiantes que rinden PSU fueron bendecidos en Misa de los Lápices

Miles de lápices se alzaron en las manos de los estudiantes que coparon la catedral de Concepción, cuando monseñor Fernando Chomali salió del altar para bendecir a los jóvenes, deseándoles que les vaya bien en las pruebas de ingreso a la Educación Superior.

A la Misa de los Lápices, que se transforma en una tradición en esta diócesis, acudieron también muchos padres y especialmente invitados directivos de casas de estudios de la zona.

En la oportunidad, Monseñor Chomali entregó un profundo mensaje, señalando que “es providencial que rindan la PSU en pleno mes de María y comenzando el Adviento”. Agregó que “lo primero que me surge es un anhelo inmenso de agradecer a quienes han colaborado en la formación de ustedes. Son tantos, muchos de ellos anónimos”.

Manifestó que estudiar en Chile es aún un privilegio. “Nunca se olviden de ello. Hay muchos jóvenes que no terminaron el Colegio, que no tendrán posibilidad de dar la PSU, que han visto truncados sus sueños. Soy consciente que muchos lo harán con grandes dificultades económicas y sociales, pero igual es un privilegio acceder a la educación superior y es motivo de acción de gracia”.

Subrayó el concepto que “el estudio, el título profesional, es más que un modo para ganarse la vida. Es mucho más: Es un compromiso hacia el país. El estudio adquiere peso específicamente humano cuando se orienta al servicio del país en las más diversas formas. Los necesitamos esforzados, competentes, intachables. Los necesitamos líderes, sí líderes, para responder a los grandes cambios que estamos viviendo de toda índole. Nunca se olviden, estimados jóvenes que sobre sus estudios y sus futuros grados académicos, grava una hipoteca social. Han de estar al servicio de la comunidad, del bien común, y de modo especial de los más pobres”.

Los animó a estudiar y esforzarse porque “a ustedes les corresponderá decidir qué país construir. Un país centrado en la persona humana y su dignidad, la justicia, la verdad y la paz o un país centrado exclusivamente en los dictados del mercado poco regulado que ensalza a algunos y va dejando a muchos botados a la vera del camino. Jóvenes, no se dejen seducir por el camino corto, por la puerta angosta del menor esfuerzo, de hacer lo mínimo, de preocuparse más de la nota que de aprender. No se dejen seducir por los vendedores de ilusiones. Sólo Cristo es la respuesta a la pregunta de cómo afrontar los estudios y decidir el futuro de estudiante y de profesional”.

Finalmente, los llamó a meditar sobre lo que desean estudiar y dónde hacerlo, diciéndoles: “Los necesitamos en la Región, donde hay excelentes universidades e institutos de Educación Superior. Estudien aquí, fomenten desde la misma Universidad un gran amor por la Región”.