Análisis

Estados Unidos versus Evo

Al saber que el ministro de la Presidencia, señor Quintana, ha prometido al país demostrar con pruebas la permanente conspiración de los Estados Unidos contra el gobierno del señor Evo Morales, quien pronto cumplirá su séptimo año en el trono del Palacio Quemado, mi comadre Macacha me dijo en días pasados: “espero, compadrituy, que usted y yo defenderemos a nuestro amado Evo de los embates del imperialismo norteamericano…”. Respondiéndole con un sí contundente, militante y contagioso, seguido de otro grito guerrillero y guevarismo de “¡Patria o Muerte, venceremos!”.

Inmediatamente pedí a la cholita cochabambina sus órdenes para entrar en acción en defensa de nuestro territorio y sobre todo de nuestro Gobierno amenazado por la VII Flota que imaginé ya estaría en las inmediaciones del Titicaca Lake y la valiente quillacolleña me dijo: “Ataquemos la Embajada de Unites States y expulsemos al Embajador Goldberg de nuestro amado  suelo hollado por las patas de los Marines yanquis”.

Entonces intervino mi imilla, perdón, mi empleada del hogar que antes se llamaba Nemesia y ahora se llama Winonna para hacernos recuerdo que el Embajador Goldberg había sido expulsado de nuestro sacro territorio hacía ya dos años… ¿Qué hacer? Nuestro afiebrado patriotismo nos permitió recordar que nuestro canciller David Choquehuanca (a quien sus íntimos llamamos “Choky”) se hallaba en conversaciones con la diplomacia norteamericana para reanudar relaciones diplomáticas y nombrar nuevos embajadores, bajo el compromiso de que el nuevo Embajador de USA fuera respetuoso de la soberanía boliviana.  La cholita cochabambina que es muy inteligente pensó que el señor Quintana había desplazado momentáneamente a Choky sin reparar en que nuestro buen Yatiri-Canciller cumplía regularmente su misión.

Sin embargo, de todos los obstáculos que se presentaban, la descendiente de las Heroínas de la Coronilla sacó a relucir nuevamente sus “makanas” y sin ánimo de macanear me dijo: “No podemos permanecer tranquilos ante esta permanente y renovada campaña de hostilidades imperialistas para debilitar al Gobierno de nuestro amado Evo. Usted y yo, compadrituy, debemos ponernos a disposición del ministro de la Presidencia, señor Quintana quien, por haber sido militar educado en Estados Unidos sabe lo que dice y sabe lo que tenemos que hacer los bolivianos en esta hora tan difícil para nuestra amada patria.

No pude menos que felicitarme por tener a mi lado una cholita cochabambina tan patriota y tan valiente y cuadrándome ante ella le dije con mi mejor voz masculina: “¡Patria o Muerte, Venceremos al imperialismo norteamericano!” Y nos dirigimos al Palacio del Sillpanchu que está en Cochabamba.