Análisis

EMPEÑADOS EN DESTRUIR LA SELVA

Con esta mentalidad tan simple, seguramente Bolivia pronto será un desierto unificado, sin selvas peligrosas y sin selváticos de segunda que obstruyan el despejado horizonte

El Vicepresidente del Estado Plurinacional ahora pretende justificar la segura muerte del Tipnis por medio  de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, con cuatro imaginativos argumentos. Veamos:

Primero: Alega un motivo social, “para que no haya bolivianos de primera o segunda”.  Señor García, el hecho de nacer en tal o cual lugar no es razón para que una persona sea catalogada como de primera o segunda.   Son otros los factores que juegan para que determinados grupos humanos se encuentren en inferioridad de posibilidades socioeconómicas. Por ejemplo, el desinterés de los gobernantes para estudiar y promover la dotación de los elementos necesarios para el progreso de esas comunidades, en armonía con el medio que habitan.

Segundo: Dice que el 30 por ciento está desvinculado de los valles y el llano, siendo obligación del Estado vincular su territorio.

¿Quién dijo que ellos no quieren vincular su territorio? Quieren hacerlo, pero conservándolo entero y utilizando el sentido común para aprovechar y mejorar con técnica las sendas y los múltiples canales de agua dulce que atraviesan su territorio en lugar de destruir con una carretera de alto tráfico ese monumental pulmón planetario, patrimonio de todos los que respiramos oxígeno y que en su agonía servirá sólo a los intereses de los depredadores de sus valiosos recursos naturales.

Tercero: Alega motivo económico, porque del 100 por ciento de la riqueza nacional, sólo el 2,5 por ciento lo genera el Beni, departamento que necesita carreteras y proyectos productivos para vincularse y crecer.  Muy cierto, señor García, pero todo esto se puede conseguir con proyectos de carreteras y de desarrollo económico sin destruir el Tipnis.  El Gobierno tiene la obligación constitucional de establecer políticas racionales para conseguirlo.

Cuarto: Arguye motivo geopolítico, para “suturar” vía carretera, el valle con la Amazonia y así garantizar la unidad boliviana frente a pretensiones divisionistas.  Claro, en la mente del señor Vicepresidente, esta “sutura” empezará por allanar el horizonte del Tipnis de su poderosa cubierta vegetal con gran beneficio para los “industriales” de la madera,  para luego dar paso a inmensos campos de cultivo, donde inteligentes agricultores  adictos al régimen, podrán dar rienda suelta a su actividad, convirtiéndose todos y pronto en ciudadanos de primera, con muchos dólares,  vehículos y antenas parabólicas. Y así, con esta mentalidad tan simple, seguramente Bolivia pronto será un  desierto unificado, sin selvas peligrosas y sin selváticos de segunda que obstruyan el despejado horizonte. Padre mío, qué días vivimos…