Santa Cruz

EL PROYECTO DEL SEÑOR PARA SU PUEBLO ES UN PROYECTO DE PAZ, DICE EL CARDENAL JULIO TERRAZAS

Cardenal Terrazas: “Así queremos a nuestro departamento, un espacio de paz pero también de justicia, de tranquilidad y de seguridad para siempre (…) Convertir a nuestro departamento en un espacio donde todos pueden encontrar sentido a sus vidas, convertir nuestras propias vidas en gente que no ha olvidado también la riquezas de nuestras tradiciones, volver a sentir que eso de la hospitalidad es ley de los cruceños”.

En presencia de las principales autoridades departamentales, municipales y cívicas de Santa Cruz, S.E. Cardenal Julio Terrazas Sandóval, arzobispo de Santa Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana presidió el TE DEUM por la efeméride del departamento. Concelebraron esta acción de gracias los obispos auxiliares monseñor Estanislao Dowlasevicz y monseñor Sergio Gualberti, el Vicario General P. Roberto Flock, el rector de la catedral, P. Hugo Ara y buena parte del presbiterio cruceño que junto a la población presente en la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir, expresaron su gratitud al Señor de la vida por el aniversario 201 del  grito libertario de 1810.

En su homilía el Cardenal Julio Terrazas indicó claramente que el proyecto del Señor para su pueblo es un proyecto de Paz, misma que se consigue como fruto de la justicia “Así queremos a nuestro departamento, un espacio de paz pero también de justicia, de tranquilidad y de seguridad para siempre” expresó.

Pidió que en el departamento no solo se busque el desarrollo y los bienes económicos sino que nos preocupemos por los bienes superiores que el Señor quiere entregar a su pueblo “¿Qué bienes puede entregar Dios, bienes materiales? Eso lo pueden conseguir quienes están al frente de la organización de la sociedad; pero el bien del reino de Dios es el amor, es la justicia, es la paz, eso es lo que Dios entrega al discípulo, se lo da gratuitamente y aquel que comprende y capta lo que eso significa toma toda las iniciativas, asume su responsabilidad, trabaja y hace que esto se multiplique y más aún cuando se multiplica vuelve y entrega todo al Señor. Esa es la actitud del discípulo y la exigencia del Señor” aseveró.

Más adelante afirmó que el desarrollo del departamento, según el espíritu del Señor, tiene que ser más solidario e inclusivo “Que nuestro trabajo sea para hacer que le Señor lo vuelva a repartir entre los demás (…) El llamado del Señor es que todo lo que Él nos da gratuitamente, sepamos compartirlo también con ese espíritu que no anda buscando condescendencias o  apoyos inútiles sino que anda entrando también en la corriente de un Dios que no quiere ni violencia ni odio, que no quiere confrontaciones de ninguna clase,  de un Dios que solo quiere que reine la paz para su pueblo”.

Dijo que “El reino de Dios nos exige arriesgar un poco más, para que todo estos bienes que hemos recibido lo podamos compartir con otros. Convertir a nuestro departamento en un espacio donde todos pueden encontrar sentido a sus vidas, convertir nuestras propias vidas en gente que no ha olvidado también la riquezas de nuestras tradiciones, volver a sentir que eso de la hospitalidad es ley de los cruceños”.

Al referirse al tema del medio ambiente tan vapuleado por la quema indiscriminada de bosques, indicó que uno de los principales desafíos para el departamento será “procurar que ese regalo de Dios del vergel no se convierta en desierto, el desierto fue convertido en vergel y en bosque, nosotros no podemos seguir siendo optimistas cuando cantamos ´bajo el cielo más puro de américa` yo creo que ahí pecamos ya de un optimismo exagerado cuando se quema ese bosque, cuando no se lo respeta, cuando en vista a un adelanto material muy bueno y necesario se tiende a destruir aquello que el Señor nos ha dado”.

El Arzobispo de Santa Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana no dejó de referirse al tema del TIPNIS para decir que “no estamos de acuerdo con aquellos que quieren silenciar a los hermanos del TIPNIS, no podemos quedarnos con los brazos cruzados cuando borrando lo que está escrito, se quiere desconocer la dignidad de los pequeños pueblos, pequeños en número pero grandes en espíritu porque han sido capaces de conservar todo aquello que el Señor nos había dado para nuestra vida”.

Oficina de Prensa del arzobispado de Santa Cruz.